El Comercio

La Guardia Civil identifica a los supuestos autores de tres incendios forestales

  • El de Piloña pretendía regenerar pastos y los de Langreo y Castrillón se desencadenaron por una negligencia

La Guardia Civil investiga a cuatro personas a las que acusa de provocar tres incendios forestales ocurridos en Piloña, Castrillón y Langreo en las últimas semanas. Tres de ellos ya han prestado declaración en la Comandancia de la Benemérita de Gijón. El cuarto, un vecino de Arriondas, está identificado aunque aún no se le ha podido localizar.

La noche del 6 de septiembre, un agente de la Guardia Civil fuera de servicio que circulaba entre Caldevilla y La Frecha, en Piloña, se percató de la existencia de un foco de incendio no muy lejos de la carretera. «Se acercó y observó cómo una persona salía de la zona quemada y se dirigía a un vehículo todoterreno que estaba estacionado en las inmediaciones», explicaron fuentes de la Comandancia. Se trata de un vecino de Arriondas de 40 que, según la Guardia Civil, tenía como fin «la regeneración de pastos». El incendio arrasó mil metros cuadrados de monte bajo y no alcanzó mayores dimensiones por la ausencia de viento y la rápida intervención del agente.

Otro de los incendios fue el que se inició ese mismo día en el paraje de Linares-Naveces (Castrillón) y afectó a 3,87 hectáreas de eucalipto y monte bajo. En esta ocasión, la causa fue una supuesta negligencia en los trabajos de tala de un monte. Un eucalipto cayó sobre el tendido eléctrico y eso provocó las llamas. Se tomó declaración como investigados al responsable de la empresa y al operario de la máquina que provocó la caída del árbol, F. A. C. G., de 54 años, de Avilés, y J. M. M. C. de 55 años y vecino de Pravia.

Tan solo un día después, hacia las 13.15 horas, personal del Seprona que se encontraba realizando un servicio preventivo debido a la activación del nivel de alerta 4 vio una columna de humo de considerables dimensiones procedente de la localidad de Paerna (Langreo). Una vez allí, comprobaron que el foco estaba cercano a un invernadero y éste, a su vez, próximo a varias viviendas. Los agentes consiguieron controlar el fuego con unas mangueras de agua hasta la llegada de los bomberos. El incendio afectó a 5.500 metros cuadrados de prados y monte bajo. Se originó por la quema de mobiliario viejo junto a la vivienda de M. A. H. R., de 60 años, quien adujo haberse despistado.