El Comercio

María José Abeng y su hijo Juan Francisco, tras reencontrarse.
María José Abeng y su hijo Juan Francisco, tras reencontrarse. / E. C.

Juan Francisco se quedará en Oviedo

  • La decisión deviene en firme la sentencia de la Audiencia Provincial que ordenó devolver al menor a su madre biológica, María José Abeng

  • El Supremo rechaza los recursos del Principado, la Fiscalía y los padres preadoptivos del niño

El pequeño Juan Francisco se quedará a vivir en Oviedo con su madre biológica, María José Abeng Ayang. La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, reunida ayer en Pleno, acordó no admitir a trámite los recursos «por infracción procesal y de casación» presentados por la Fiscalía, la Consejería de Servicios Sociales del Principado y los padres preadoptivos valencianos contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Oviedo que ordenó la devolución del menor a la joven de origen guineano. La pareja preadoptante de Sueca (Valencia) recurrió al Supremo para pedir de forma extraordinaria un asentimiento en adopción ante un caso de necesidad, al igual que hicieron el Ministerio Público y el Gobierno regional.

La resolución del Alto Tribunal no entra en el fondo del asunto, el proceso de adopción, y responde únicamente a una cuestión formal. De hecho, remarca que contra este tipo de decisiones -un incidente procesal en relación a la necesidad de asentimiento en la adopción-, «no caben recursos extraordinarios» ante el Supremo. La decisión tiene como consecuencia que la sentencia de la Audiencia Provincial que ordenó entregar al menor a María José Abeng deviene en firme, por lo que el niño de cuatro años se quedará con su madre biológica si ésta mantiene su oposición a seguir adelante con la adopción de su hijo por parte de la pareja preadoptiva que lo acogió desde los 18 meses.

La Audiencia Provincial estimó el pasado mes de marzo el recurso de apelación de la joven hispanoguineana de 19 años y consideró que la mujer no estaba privada de la patria potestad del menor, por lo que su consentimiento era necesario para que su hijo fuera dado en adopción. La resolución de la Audiencia Provincial dejó sin efecto, como medida auxiliar, el acogimiento familiar preadoptivo del menor y ordenó la inmediata entrega a la madre biológica.

El auto sobre este asunto, que se dará a conocer en los próximos días una vez redactado, reiterará la constante jurisprudencia del Alto Tribunal de que contra las resoluciones sobre esta materia no caben recursos de carácter extraordinario ante el Tribunal Supremo, de modo que la última palabra corresponde a las Audiencias Provinciales.

«Satisfacción» de la abogada

«Muy contenta por esta decisión». La abogada de María José Abeng, Nieves Ibáñez, expresó ayer su «satisfacción» por lo que considera «una aplicación de la ley como tiene que ser». «Se trata de una cuestión puramente jurídica. Todo el mundo tiene la posibilidad de recurrir lo que quiera y ante la instancia que quiera, pero no todas las sentencias son recurribles», explicó Ibáñez.

Según destacó la abogada con despacho profesional en Langreo, en el tipo de procedimiento sobre el que se ha pronunciado el Supremo para que se admitieran los recursos presentados «debería haber existido un interés casacional, que no se daba, y además tendría que tratarse de una sentencia de segunda instancia y no una de apelación como es ésta de la Audiencia Provincial de Oviedo».

La letrada indicó que la única forma de mantener vivo el pleito tras la obtención de esta sentencia firme sería en el Tribunal Constitucional, a través de un recurso de amparo por la vulneración de derechos fundamentales. «Desde mi punto de vista, los derechos fundamentales más vulnerados han sido los de la madre biológica y los del menor al que se separó de forma totalmente irregular de su familia de origen nada más nacer».

Nieves Ibáñez, para quien esta resolución del Supremo también supone un espaldarazo para el trabajo de los letrados del turno de oficio, volvió a lanzar además sus dardos contra la Consejería de Servicios Sociales: «No tengo ningún miedo. Me ratifico en que el Principado fue negligente en este caso a propósito, a conciencia. Se me escapa el porqué».

La abogada afirma que contactó ayer con María José y que renunció a darle la noticia a su clienta hasta que regresara a su casa por la noche. «He hablado con ella pero no le he dicho nada. He querido dejarla que disfrutase del día grande de las fiestas de San Mateo con su hijo, para que tuvieran ambos un día privado y normal».

María José Abeng tuvo al niño cuando era una adolescente y estaba tutelada por el Principado en un centro de menores. Ella defiende que nunca autorizó que se diera a su hijo en adopción y llevaba cuatro años exigiendo su restitución. La Audiencia Provincial de Oviedo falló que la madre biológica siempre estuvo en condiciones de cuidar de su hijo, en contra del criterio defendido por la Consejería de Servicios Sociales del Principado. Y también ordenó que el menor debía ser devuelto a su progenitora garantizando que el niño, a su llegada a Asturias, fuera asistido por psicólogos y asistentes sociales dentro de un programa de adaptación a su nuevo hogar.

Según la sentencia, los peritos constataron una actuación «negligente» de los Servicios Sociales tanto por el embarazo de María José Abeng como por la gestión ulterior de la crianza. El fallo que ahora deviene firme reprocha que a María José Abeng no se le dio opción alguna a mantener la relación con su bebé, ya que se le privó del pequeño desde el mismo día de su nacimiento, a pesar de que realizó todo tipo de gestiones para evitar la ruptura, aceptando tener un defensor judicial, presentando numerosos recursos y solicitudes para reagruparlos a ambos en un mismo centro. Y es que mientras ella se encontraba en el centro infantil-juvenil de Los Pilares, su hijo fue llevado al área del Menor del Centro Materno Infantil, sin que ambos pudieran tener contacto alguno.

En contraposición a la actitud de la madre biológica, la actuación del Principado de Asturias se dirigió, según expone la Audiencia Provincial en su sentencia, «a proseguir con la ruptura en beneficio de la adopción».

Entrega en un cuartel

El hecho de que los padres preadoptivos de Sueca (Valencia) no se hubieran personado para la entrega del menor en las fechas señaladas por orden judicial obligó a la emisión de una orden de búsqueda y localización contra ambos el pasado mes de agosto.

El pequeño Juan Francisco, que en la Comunidad Valenciana era conocido como Joan, estaba ya matriculado en un colegio de Valencia, lo que aconsejó, en interés del menor, a llevar a cabo el acto de entrega a su madre biológica en la Comandancia de la Guardia Civil para que no se realizara en el centro escolar.

En el momento de la entrega del pequeño, los padres preadoptivos denunciaron que sobre la mujer constaban «hasta nueve intervenciones por embriaguez» y por «llevar una vida no adecuada».

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