El Comercio

La pareja de Valencia podría recurrir aún al Constitucional

El auto del Tribunal Supremo que rechaza los recursos presentados por los padres preadoptivos del pequeño Juan Francisco anula el acogimiento del matrimonio valenciano y deja al menor con su madre biológica. Pero el camino de los tribunales podría seguir abierto con un recurso al Tribunal Constitucional por vulneración de los derechos fundamentales, aunque ésta no parece una vía muy probable.

La senda extrajudicial parece hoy la que cobra más peso en este delicado asunto. Existe un acuerdo escrito, ratificado por los abogados de ambas partes mediante correo electrónico, según el cual las dos familias se comprometen a que Juan Francisco nunca pierda el contacto con ambas familias. Dicho acuerdo es «privado» y al margen de la Consejería de Asuntos Sociales de Asturias, «ya que ambas partes se han sentido perjudicadas, por uno u otro motivo, por la Administración», como reza el espíritu del pacto alcanzado.

El abogado de la pareja de Sueca, Enrique Vila, sostiene que se busca «defender el bien superior del menor, que es lo que desde el principio nos ha guiado en esta historia». Por su parte, Nieves Ibáñez, la abogada de María José Abeng, prefirió no comentar un acuerdo que es «privado entre las partes», pero lanzó un aviso: «El pacto se podría romper en función de los pasos que se den a partir de ahora».

Silencio del matrimonio

Alberto y Noelia prefirieron no entrar ayer en mayores valoraciones, ni sobre el auto del Supremo ni acerca del pacto alcanzado entre las partes. El padre preadoptivo se enteró de la resolución del tribunal a través de la prensa mientras se encontraba trabajando por la mañana en la factoría Ford. La pareja prefiere esperar unos días para valorar el futuro: «Cuando tengamos el auto, os convocaremos», dijeron.

La resolución judicial del Supremo no entra en el fondo del asunto, simplemente rechaza los recursos y da por buena la anulación de la adopción por una infracción procesal. Y es que, un juzgado de Oviedo dijo en primer lugar que no era necesario para la preadopción el consentimiento de la madre, al estar la joven de 19 años incursa en un proceso de privación de la patria potestad. La Audiencia negó que se diera esta última circunstancia, subrayó que la progenitora debió haber autorizado la adopción y anuló por tanto el acogimiento, lo que supuso el inmediato regreso de Juan Francisco a Oviedo tras pasar tres años en Sueca.