El Comercio

Los padres preadoptivos de Juan desconocían el calvario de su madre

Noelia Estornell y Alberto Bordes, en su casa de Sueca.
Noelia Estornell y Alberto Bordes, en su casa de Sueca. / DAMIÁN TORRE
  • «Confiaban en la Consejería de Servicios Sociales, pues les entregó al niño asegurando que se iba a quedar con ellos», explica su letrado

Los padres preadoptivos del pequeño Juan Francisco no estaban al corriente del calvario por el que estaba pasando su madre biológica, la ovetense de origen guineano María José Abeng Ayang. Así lo aseguró ayer el letrado de la pareja valenciana formada por Alberto Bordes y Noelia Estornell, Enrique Vila, en conversación con este diario. Es más, quiso recordar el letrado, «no fueron ellos quienes eligieron al niño ni quienes se lo quitaron a su madre. Solo querían adoptar a un pequeño y la Consejería de Servicios y Derechos Sociales del Principado se lo entregó en preadopción asegurándoles que se iba a quedar para siempre con ellos», agregó.

El matrimonio valenciano sí tuvo conocimiento de que la familia biológica estaba intentando recuperar al niño, pero «confiaban en la consejería», que fue quien consideró que el pequeño se encontraba en situación de desamparo, y no conocían los detalles del proceso y la historia de María José. De hecho, señaló Vila, no estuvieron presentes en ninguno de los procedimientos hasta que les comunicaron, de repente, que debían devolver el niño a su madre biológica por orden de la Audiencia Provincial de Oviedo.

El letrado indicó, asimismo, que todavía no decidieron si presentarán un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional tras conocer la inadmisión de su recurso por el Tribunal Supremo, pues todavía no disponen del auto. De hecho, Vila se mostró «indignado» con el hecho de que «se haga público el contenido del auto antes de tenerlo redactado».

«La ley engaña»

El abogado de los padres preadoptivos criticó también cómo la ley que regula los procesos de adopción «engaña, pues cuando la Administración decide dar un niño en preadopción no es un acogimiento temporal o de urgencia, sino que tiene una sola finalidad: que acabe siendo adoptado». En este sentido, anunció que va a trabajar junto a varias entidades sociales para cambiar dicha ley. «Queremos que hasta que no esté claro, bien por decisión judicial, bien por voluntad de la familia biológica, que el niño no va a volver con ellos, no se pueda dar al pequeño en preadopción. De esta forma evitaríamos sufrimiento tanto a la familia biológica como a la adoptiva y, por supuesto, al menor», apostilló.