El Comercio

Enrique Fernández.
Enrique Fernández. / M. ROJAS

CC OO pide 2.000 plazas más de docentes para 2017 y 2018

  • El sindicato urge la retirada «pura y dura» de la LOMCE y solicita al Principado que no la aplique en lugar de retrasar su convocatoria

El secretario general del Sindicato de Enseñanza de CC OO de Asturias, Enrique Fernández, pidió ayer al Principado «voluntad política» para convocar nuevas oposiciones al cuerpo docente, con, al menos, mil plazas para maestros y otras tantas para Secundaria en el siguiente año, «olvidando» la tasa de reposición. El portavoz del sindicato considera necesario adoptar esta medida porque observa un déficit en la plantilla de Educación de «más de 1.500» funcionarios de carrera con respecto a hace cinco años, «cuando el número de alumnos se mantiene».

Con ello, en su opinión, se pondría solución a la situación «precaria» de numerosos interinos que se encuentran contratados a media jornada. «La precariedad está por encima del 30%, uno de cada tres interinos es precario, contratado a media jornada», criticó. Asimismo, Fernández reclamó un cambio en las oposiciones para que los que no puedan presentarse por causa de fuerza mayor, no pierdan su posición en la lista de interinos. «Si a un interino le da un infarto hoy, mañana no está en condiciones de presentarse a las oposiciones y se queda fuera de las listas», apuntó.

Incertidumbre

Por otro lado, el portavoz de CC OO solicitó al Principado la retirada «pura y dura» de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), en lugar de retrasar su puesta en marcha, y pidió al consejero de Educación, Genaro Alonso, que no aplique en Asturias una ley que «no cuenta con el respaldo de la comunidad educativa». «Hay cuestiones en las que te puedes quedar a medio camino sin incumplir la ley», propuso. Sobre la LOMCE, alertó, además, de la situación de incertidumbre que rodea a la celebración de las llamadas reválidas. A día de hoy, y sin que el Consejo Escolar de Estado esté activo, la celebración de estas pruebas está en el aire, a la espera de que este órgano emita, antes del 30 de noviembre, un informe que dé el visto bueno a la orden.

La incertidumbre, explicó Fernández, «perjudica a la organización y el funcionamiento de los propios centros», porque no se sabe si se celebrarán o no las pruebas. También advirtió de que los alumnos permanecen «intranquilos» ante la falta de información sobre si se celebrarán las evaluaciones finales de ESO y Bachillerato de la LOMCE y sobre cuáles serán las consecuencias derivadas de las pruebas.