El Comercio

El PP acusa al Principado de «orientar» la auditoría sobre Gitpa

  • La consejería replica que solo pidió la corrección de unos errores y que si hubiera anomalías no se habría entregado el documento a la oposición

El diputado del Partido Popular en la Junta General José Agustín Cuervas-Mons acusó ayer a la directora general de Industria y Comunicaciones, Sandra Velarde, de tratar de «orientar» las conclusiones finales de la auditoría practicada sobre la empresa autonómica Gitpa, investigada por las obras para extender la red de cable por el Occidente del Principado. Según señaló, se aprecia un desfase de más de 500.000 euros entre el primer borrador y el informe final.

En rueda de prensa, el diputado popular explicó que el primer borrador, emitido el pasado mes de junio, reflejaba que se habían certificado 366.000 euros de más respecto a la obra auditada. En el segundo, fechado en el mes de julio, la cantidad bajaba a 151.000, mientras que en el informe definitivo se cifran 201.000 euros, pero en este caso de menos, respecto a las actuaciones auditadas. Es decir, «pasamos a decir que hay más obra ejecutada de la que se pagó, o sea, que a la empresa se le debe dinero».

Cuervas-Mons matizó que, tras la emisión del segundo informe, el 24 de julio, la directora general, Sandra Velarde «remite un documento a la empresa auditora, llamado de subsanación de errores, en el que más que subsanar errores da orientaciones a los auditores». El parlamentario mostró el citado documento, de doce páginas: «Esto no es una corrección puntual de errores», insistió.

En ese sentido, Cuervas-Mons anunció la intención del PP de llamar a la directora para que comparezca ante la Comisión de Investigación parlamentaria de Gitpa, porque «una cosa es enviar una subsanación de errores, y otra muy distinta es un escrito para pedir que se modifique el sentido de la auditoría». «Vamos a solicitar saber qué personas han elaborado ese documento», añadió.

Citó además «algunas perlas» de las conclusiones, como la referencia a la carencia de precios unitarios o de base para el presupuesto, motivo por el que aún considera más extraño que la conclusión final sea que «se le pagó de menos a la empresa por la obra». «Si el Gobierno ha querido dar carpetazo a la trama del cable presentando esta auditoría, lo que ha conseguido es lo contrario: introducir más confusión, con un resultado dudoso, y confirmar un montón de irregularidades», criticó Cuervas-Mons.

Por su parte, fuentes de la Consejería de Empleo, Industria y Turismo salieron ayer al paso de las acusaciones asegurando que «en la primera versión que nos dieron había errores básicos. Hablamos con los auditores y anunciamos un escrito para enumerar los fallos detectados. Adjuntamos la carta para que se vea que era una comprobación y corrigen lo que tienen que corregir. Si Cuervas-Mons sabe esto es porque se lo mandamos a él, pero no se orientó nada. Tan solo se les dio notificación de los errores y se adjuntó en la memoria. Entonces Cuervas-Mons ve un escrito pidiendo que se corrigieran cosas y ahora dice que está dirigido, pero si fuera así no se hubiera proporcionado al PP relación de los cambios que quisimos hacer».

Las mismas fuentes añadieron que «fue una carta realizada en el servicio correspondiente y que envía la directora general porque la jefa de contratación nos advirtió de que era mejor hacer las cosas por escrito».