El Comercio

Clausurada la pesquería de bonito

Primera subasta del bonito del año en Gijón, el pasado 16 de junio. Hoy podría producirse la última por el cierre del caladero.
Primera subasta del bonito del año en Gijón, el pasado 16 de junio. Hoy podría producirse la última por el cierre del caladero. / DAMIÁN ARIENZA
  • Ni pescadores ni comercializadores recuerdan una medida igual en toda la historia

  • El Gobierno califica de «provisional» el cierre y Asturias pide que la campaña siga hasta el viernes, por lo menos

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente sorprendió ayer al sector pesquero del Cantábrico Noroeste con el cierre de la pesquería de bonito a partir de las cero horas de mañana, miércoles, una medida que, como suele decirse, no recuerdan ni los más viejos del lugar.

El Gobierno del Estado califica la medida como «provisional», ante «el posible consumo de la cuota total disponible para España», pero va a contabilizar las cantidades descargadas y comprobar si se ha alcanzado ya el límite de la cuota concedida a España o si es posible conceder unos pocos días más de pesca. En todo caso, «la Secretaría General de Pesca celebra que la pesquería, principalmente desarrollada en los caladeros del Cantábrico Noroeste y de las Islas Canarias, se haya desarrollado satisfactoriamente y con abundantes capturas durante toda la campaña 2016».

El cierre del caladero sorprendió no solo por lo inusual, sino también por la inmediatez. Dimas García, presidente de la Federación de Cofradías de Pescadores de Asturias, aseguró que hace dos semanas se celebró una reunión de la Administración del Estado con las federaciones de cofradías del Cantábrico y los pescadores pidieron explícitamente que se avisara con al menos 15 días de antelación cuando hubiera que cerrar una pesquería, precisamente para evitar perjuicios de programación a la flota.

Evidentemente no fue así, y el resultado es que hay barcos, como el asturiano 'Nuberu', que recibió noticia del cierre cuando ya tenía hielo en sus bodegas para hacerse a la mar, tras vender ayer sus capturas de la semana pasada. Se da la circunstancia, además, de que el Ministerio prohíbe a partir de las cero horas de mañana las capturas y descargas de bonito, de forma que las piezas ya pescadas pueden quedar sin comercializar si el barco no llega a puerto a lo largo del día de hoy.

Con las cosas así y para evitar perjuicios mayores, Dimas García informó a este periódico de que tiene noticia de que los responsables regionales de pesca en Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco tienen previsto solicitar hoy al Gobierno que aplace la clausura de la campaña hasta, al menos, el próximo viernes.

Buena campaña

Hasta hace pocas semanas, la costera de 2016 se había caracterizado por el buen tamaño y calidad de las capturas, que proporcionaron altos precios medios, pero con capturas inferiores a las del pasado año. ¿Cuál es la causa, entonces, de que se haya superado o se esté a punto de superar la cuota disponible? Dimas García dijo a ese respecto que no le consta que se hubiera reducido el cupo, así que es probable que haya habido más barcos en la mar, por falta de posibilidades de pesca de otras especies. Es decir, que barcos que otros años se dedicaron a otra pesquería optaron en esta ocasión por el bonito.

En la rula de Gijón, sin embargo, notaron más la subida de precios medios que el aumento de kilos subastados, aunque su gerente, Simón Arrizado, admitió ayer que la flota de tanqueo estuvo faenando bien durante las últimas semanas, con piezas de más de 11 kilos y mareas de tres o cuatro días que dejaban en la cancha un pescado de máxima calidad y cotizado a entre 5 y 5,2 euros por kilo.

Conforme a eso, la costera no fue muy buena para los barcos de cacea, pero sí bastante abundante para los de tanqueo. El pasado año, LonjaGijón-Musel recibió el último barco de bonito el 9 de octubre, así que el cierre del caladero adelanta este año, en unos 15 días, el final de la costera.

Algunas fuentes consultadas relacionan la interrupción de la pesquería con el enfrentamiento de las flotas artesanal de España y pelágica de Francia. Algunos barcos galos fueron inspeccionados en los últimos días, circunstancia que pudo provocar denuncias contra los barcos españoles.