El Comercio

Expertos dicen que problemas técnicos impiden abrir la variante antes de dos años

Máquinas, en la zona en la que tuvo lugar el accidente del Alvia procedente de Barcelona la noche del pasado viernes.
Máquinas, en la zona en la que tuvo lugar el accidente del Alvia procedente de Barcelona la noche del pasado viernes. / J. M PARDO
  • «En hacer las pruebas de seguridad en los túneles se tardará entre seis o diez meses. Si todo va bien, no podría estar funcionando hasta finales de 2018»

El accidente sufrido por un tren Alvia en los túneles de Pajares el pasado viernes ha motivado que sean muchas las voces que clamen por la pronta apertura de la variante ferroviaria. Pero no es algo sencillo, ya que técnicos conocedores de la obra advierten de que se han de solventar problemas técnicos, no políticos, para culminar el macrotúnel. Es decir, aseguran que aunque se produzcan más incidentes en el centenario trazado no se podrán agilizar las obras de la variante.

El principal problema es la falta de decisiones administrativas para llevar adelante los contratos de las obras que faltan. Hasta el momento, están instaladas las vías y la catenaria desde la boca leonesa del túnel hasta la mitad, unos 13 kilómetros. «Falta el contrato de vías, catenaria y demás elementos desde la mitad del túnel hasta la boca Norte y desde ahí hasta Pola de Lena», indican los técnicos consultados.

Pero hay más problemas. Uno de los principales es el deslizamiento de la ladera de Campomanes, «que se terminará este año», después de mucho tiempo de trabajos para estabilizarla. Otro asunto pendiente es la ventilación del túnel, para lo que se ha de contratar un nuevo estudio y, posteriormente, instalar todos los equipamientos necesarios. Los expertos calculan que en este paso «hará falta, por lo menos, otro año».

Solo en lo indicado hasta ahora será preciso invertir un mínimo de dos años. Pero es que todavía quedaría otro trámite muy importante, como es la homologación del túnel. «Es necesario realizar pruebas de seguridad, sobre todo por si hay un incendio. En hacer esos ensayos se puede tardar entre seis o diez meses. Si todo se diera muy bien, la variante de Pajares no se podría abrir hasta finales de 2018», dicen los expertos.

Un ejemplo de lo importante que es esa homologación es el accidente del pasado viernes. «Si en ese accidente se hubiera producido un incendio en el túnel, ¿qué habría pasado? Los pasajeros habrían respirado un humo muy peligroso. Eso es algo que no puede pasar en un túnel de 25 kilómetros de longitud», aseguran los técnicos. Por ello, es necesario el estricto cumplimiento de las directrices de la UE en esta materia.

Estos expertos conocedores de la obra de la variante tienen muy claro que «los políticos no pueden controlar la obra, porque se trata de un problema técnico». Es más, aseguran que es imposible que llegue a ser una realidad el acuerdo firmado entre el Partido Popular y Ciudadanos para facilitar la investidura del Gobierno de Rajoy por el cual se agilizarían los trabajos para abrir la variante de Pajares en 2017. Los cálculos indican que se necesitan al menos dos años desde que se dé luz verde a los temas pendientes.