El Comercio

Los sindicatos creen «una casualidad» la última avería del Alvia de Barcelona

  • Aseguran que los trenes son igual de modernos que los que cubren el servicio con Madrid

Una casualidad. Esa es la conclusión de los sindicatos ante la última avería sufrida por un Alvia que cubría anteayer la ruta entre Barcelona y Gijón y que, poco antes de llegar a la estación de León, comenzó a perder potencia, por lo que fue necesario realizar el transbordo del pasaje a otra unidad que procedía de Madrid, llegando los viajeros a su destino con unas dos horas de retraso, tal y como informó ayer este periódico.

«Son trenes que, hasta el momento, no suelen tener muchos problemas», explicaba Luis Blanco, de UGT, quien apunta que la situación de los convoyes de alta velocidad no tiene nada que ver con la de otros servicios, como el ancho métrico (antigua Feve), que considera «un circo».

Los Alvia que prestan servicio en la ruta entre Barcelona y Gijón son del mismo tipo que los que conectan el Principado de Asturias con Madrid-Chamartín, pero «ocurren tres percances seguidos y llaman más la atención, pero los trenes son modernos», apuntó, en referencia al incidente en el que, desde control de gestión, se olvidaron de asignar un maquinista en la estación de León a un tren procedente de Madrid; el reciente descarrilamiento de otra unidad procedente de la Ciudad Condal en los túneles de Pajares, o la avería de anteanoche de la máquina de otro convoy antes de llegar a León, lo que le obligó a reducir de manera notable la velocidad.

Renovar material

De cualquier modo, desde los sindicatos recuerdan que dentro de poco Renfe comenzará a renovar todo el material y los contratos de mantenimiento, si bien esto no es óbice para que el actual equipamiento funcione a la perfección.

Los Alvia 130 que operan en Asturias están compuestos por once coches y dos cabezas tractoras fabricados por Talgo y con la colaboración de Bombardier en la parte eléctrica. Pueden circular a 250 kilómetros por hora en la líneas de ancho internacional de alta velocidad y hasta los 200 kilómetros por hora en las líneas convencionales. En su configuración normal, ofertan 299 plazas -una para personas con movilidad reducida-, de las que 63 son de clase Preferente. Además, dispone de un coche cafetería para dar servicio a todos los viajeros.