El Comercio

Cruzada contra las agujas 'low cost'

El presidente de la Asociación de Diabéticos del Principado, Francisco Pérez Labajos, saluda a la diputada de Ciudadanos Diana Sánchez en presencia del parlamentario Armando Fernández Bartolomé.
El presidente de la Asociación de Diabéticos del Principado, Francisco Pérez Labajos, saluda a la diputada de Ciudadanos Diana Sánchez en presencia del parlamentario Armando Fernández Bartolomé. / ALEX PIÑA
  • Diabéticos critican la «desidia» del Sespa ante un problema denunciado hace un año

  • La asociación recurre a la Junta al no cumplir Sanidad su compromiso de retirar este material que provoca «más dolor en cada pinchazo»

En enero de este año, la Asociación de Diabéticos del Principado de Asturias (Asdipas) recibía el compromiso del Servicio de Salud de retirar las polémicas agujas 'low cost' que se emplean para inyectar insulina y que, según los afectados, «causan más dolor y resquemor» que las que se venían utilizando hasta abril de 2015, cuando se modificó la contrata. Sin embargo, «el problema sigue ahí. El Sespa no ha cumplido», se quejaba el presidente de la entidad, Francisco Pérez Labajos, que ha optado por llevar la protesta ante la Junta General ante «la desidia de Sanidad». Ayer, dicho responsable se reunió con responsables del grupo Ciudadanos. Días atrás, hizo lo propio con Foro y PP. «Les hemos pedido a todos los grupos políticos que insten al Gobierno regional a que tome cartas en el asunto y que cumpla con lo prometido».

Enfermos diabéticos de todo el país han iniciado una cruzada contra las llamadas agujas 'low cost'. Se trata de plumas de una «calidad técnica inferior», algo más baratas que las que se empleaban hasta hace año y medio (cuestan 7 milésimas de euros menos) y que, «provocan mucho más dolor en cada pinchazo», insisten los afectados. En Asturias se estima que son unas 15.000 las personas que se inyectan a diario insulina. «No es un asunto menor, ya que hablamos de cuatro o cinco pinchazos cada día», relata Pérez Labajos. Al año pueden ser casi 2.000.

Según estos usuarios, las nuevas agujas para plumas de insulina que la Consejería de Sanidad adquiere y suministra entre los afectados por diabetes «son de peor calidad y provocan más trastornos». El Sespa se había comprometido a retirarlas y adquirir unas nuevas. «Pero no ha sido así». Y lo peor, según Asdipas, es que en abril de 2017 finaliza el plazo para la adquisición de estas jeringuillas y «tememos que, de seguir así, el Sespa acabe prorrogando la compra de este material con la misma empresa. Llevamos casi dos años protestando y Sanidad no nos hace caso». Desde Ciudadanos, Armando Bartolomé Fernández se comprometió a preguntar por este tema al consejero de Sanidad.