El Comercio

Neira insta a aumentar al 10% el gasto en prevención médica

María Neira, durante la apertura del congreso, en Oviedo.
María Neira, durante la apertura del congreso, en Oviedo. / LORENZANA
  • Expertos debaten en el Congreso de Nefrología, que se desarrolla en Oviedo, el beneficio de revisar los umbrales de la presión arterial

El 46 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Nefrología se inauguró ayer, en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Oviedo, con la ponencia de María Neira, directora de Salud Pública y Medio Ambiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En su discurso, la asturiana defendió que el gran reto de los sistemas sanitarios es pasar de la gestión de la enfermedad a la gestión de la salud e hizo hincapié en la importancia de la prevención para ello. Por este motivo, abogó por un cambio de paradigma en los presupuestos sanitarios, de manera que dediquen al menos el 10% de los gastos a prevención primaria, frente al 3% actual.

Neira se refirió también a la necesidad de realizar políticas e intervenciones en salud mucho más transversales e integrales, que vayan más allá de lo estrictamente sanitario. En este sentido, manifestó que «la realidad es que un alcalde y un gobierno municipal tienen un papel muy relevante que jugar, mucho más del que pensamos, en la salud de las personas».

Asimismo, indicó que el 80% de las personas van a vivir, en el futuro, en un entorno urbano, por lo que «crear ciudades saludables es el reto de salud pública más importante que tenemos por delante». En este sentido, María Neira apostó por poner la salud en el centro de todas las políticas municipales y, sobre todo, de las energéticas, urbanísticas y económicas, «que sí tienen que ver con lo sanitario y que tienen un extraordinario impacto en enfermedades».

«Un debate apasionado». Así califica el presidente de la Sociedad Asturiana de Hipertensión y Riesgo Vascular, Francisco Fernández Vega, el contraste de opiniones que mantienen los nefrólogos acerca del control de la presión arterial. Discusión que se materializará hoy en el 46 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Nefrología. Y es que existen dos posturas diferentes, sobre todo, a raíz del estudio SPRINT, publicado en noviembre de 2015. En él, «se demuestra que, bajar la presión arterial sistólica por debajo de 120 mm Hg (milímetros de mercurio en pacientes de alto riesgo cardiovascular, aporta mayores beneficios que bajarla por debajo de 140 mm Hg, reduciendo la insuficiencia cardíaca y la mortalidad», explica el doctor Fernández Vega.

Por encima de 150

Hasta el momento, los especialistas recomendaban mantener la presión por debajo de 140/90 mm HG, pero los estándares podrían cambiar. Mientras que unos médicos abogan por bajar el umbral de la presión sistólica, otros subrayan el beneficio de tolerar que los pacientes la mantenga por encima de ese nivel o, incluso, de 150 mm Hg. El argumento que esgrimen los defensores de esta opción es que, aunque conlleva riesgos cardiovasculares, rebaja las posibilidad de sufrir otras enfermedades, como síncopes y caídas.

No obstante, el doctor Fernández Vega adelanta que el SPRINT no permitirá tomar decisiones terapéuticas globales de inmediato. El motivo es que hay un amplio espectro de pacientes hipertensos que no han sido integrados en el estudio y es necesario afinar más aspectos.