El Comercio

IU tacha la beatificación de los mártires de «acto en defensa de la cruzada franquista»

La homilía pronunciada el sábado por Angelo Amato, el prefecto llegado de Roma para beatificar a los cuatro mártires de Nembra (Aller), soliviantó ayer a quienes militan en formaciones comunistas y mantienen una visión de la guerra civil distinta a la pronunciada por el prelado. El cardenal lamentó que en los años 30 Asturias fuera sacudida «por la tormenta ideológica marxista», a la que atribuyó el asesinato de los cuatro santos y otros 193 religiosos de la archidiócesis de Oviedo. El representante del Papa Francisco afirmó que «contra el riesgo real de la desaparición de aquel suceso sangriento, la iglesia reclama no por un sentimiento de venganza y de odio hacia los perseguidores de entonces, sino por un justo deseo de recuerdo».

«Lo más granado de los obispos ultras y el cardenal Amato hablan de tormenta marxista y se olvidan a las víctimas del golpe y la represión», valoró Gaspar Llamazares, portavoz del grupo parlamentario de IU. «Los obispos convierten la beatificación de sus mártires en un acto político de defensa de la cruzada franquista contra el marxismo», añadió en una red social. «Amato habla de no olvidar para no repetir la historia, pero sufre amnesia del apoyo de la iglesia católica a la guerra y el franquismo», agregó. «Reivindican legítimamente la memoria de sus mártires los mismos que cínicamente se la niegan a los defensores de la legitimidad republicana», concluyó.

Algunos usuarios afearon a Llamazares lo que entendieron como falta de respeto a los católicos, a lo que el diputado alegó que sus palabras no son «anticlericalismo, sino legítima defensa».