El Comercio

Las familias urgen pisos tutelados para enfermos mentales sin apoyos

Josefa Rodríguez, Marta González, Guillermo Martínez, Daniel Rodríguez y Carmen Bastarrica.
Josefa Rodríguez, Marta González, Guillermo Martínez, Daniel Rodríguez y Carmen Bastarrica. / LORENZANA
  • «Dan muy buen resultado ya que les permite llevar una vida independiente», destaca el presidente de Afesa, Daniel Rodríguez

Las cifras dicen que en Asturias son 24.000 las personas con un diagnóstico de enfermedad mental. Pero la Asociación de Familias y Enfermos de Salud Mental (Afesa) sabe que en el Principado «hay muchos más casos». Sobre todo, sin apoyos familiares o sociales que contribuyan a que el tratamiento médico sea efectivo. Por eso, en la semana en la que consiguen el altavoz que les falta el resto del año, la de los actos conmemorativos del Día Mundial de la Salud Mental, Afesa aprovecha para lanzar sus reivindicaciones. Este año, centradas en dos: más viviendas tuteladas y garantías presupuestarias para las entidades, como ella, sin ánimo de lucro.

Así se lo expusieron ayer al consejero de Presidencia, Guillermo Martínez. Daniel Rodríguez, presidente de la entidad, le expresó su preocupación «por el gran número de personas que, sabemos, tienen alguna enfermedad mental, pero viven solas, en la calle, en pensiones o con padres muy mayores, que no pueden ayudarles». Para esas situaciones, que van a más, el presidente de Afesa tiene claro cuál debe ser la respuesta de la Administración: «Viviendas tuteladas. Sabemos que dan muy buen resultado, permiten la vida independiente de los enfermos, pero con los apoyos necesarios para que reciban su tratamiento y tengan calidad de vida». Una petición que incluye a Establecimientos Residenciales para Ancianos (ERA). «Queremos que los enfermos de salud mental accedan a la plazas del ERA como el resto. Tienen el mismo derecho y, sin embargo, ahora no ocurre así, ya que plantean que ellos necesitan plazas de atención especializada».

Una petición que choca con la cobertura que a los enfermos mentales les ofrece la Ley de la Dependencia. «Ninguna. Como nuestros enfermos pueden vestirse y comer por sí mismos, no les consideran dependiente. Pero, ¿comen lo que deben y cuando deben? ¿Se visten o van desnudos?», lamenta Daniel Rodríguez que, al igual que las asociaciones de enfermos de alzhéimer, reivindica que «se cambie el baremo».

No obstante, el objetivo prioritario es conseguir viviendas tuteladas, plazas que son «muy escasas». Todas, además, dependiendo de la iniciativa social. Como las que la Fundación Siloé tenía abiertas en Gijón, pero que, tras sacar a concurso el Principado la gestión, pasaron a manos de una empresa privada. Un ejemplo que sirve a Daniel Rodríguez para su segunda reclamación. «Se debe aprobar, cuanto antes, la Ley de Servicios Sociales. Todos podemos ser Siloé, ya que la empresa privada concursa con precios a la baja y puede quedarse con los servicios que nosotros ofrecemos». Esa ley servirá, además, para garantizar los presupuestos. «En estos momentos, el Principado nos adeuda 50.000 euros. Nos los va a pagar, pero con la tramitación burocrática y los problemas presupuestarios, todo va muy lento. Ellos son conscientes y dicen que lo van a agilizar, pero, de momento, son los trabajadores los que sufren». Daniel Rodríguez espera lograr mejoras antes de fin de año, sobre todo antes del 2 de diciembre, cuando Afesa celebrará su 25 aniversario abriendo su centro de atención en Oviedo. «El único de la región».