El Comercio

El gijonés había aplazado su viaje al Califato por el delicado estado de salud de su padre

El detenido, ayer, abandona la vivienda de la calle Venezuela custodiado por la Policía Nacional y ocultando su rostro.
El detenido, ayer, abandona la vivienda de la calle Venezuela custodiado por la Policía Nacional y ocultando su rostro. / Daniel Mora
  • La Consejería de Servicios y Derechos Sociales le denegó hace un año ayudas para sus progenitores

Abdellah Ouelji Lafsahi no quería ser un simple captador y propagandista del Estado Islámico. Es más, vivía casi obsesionado por ser 'sólo' un miembro más en Europa del aparato logístico del Daesh. Hacía casi dos años que el presunto yihadista detenido en Gijón había manifestado a importantes dirigentes de la multinacional terrorista su intención de convertirse en muyahidin y viajar a Siria para servir en las hordas de Abu Bakr al-Baghdadi.

Pero Ouelji había tenido que posponer sin fecha el proyecto de combatir bajo la bandera del autoproclamado Califato. Según revelaron ayer fuentes de la Comisaría General de Información, el detenido había cancelado en varias ocasiones sus inminentes planes para emigrar al Estado Islámico por el delicado estado de salud de su padre, que también residía en Gijón con la madre -aunque en la actualidad se encontraban en Marruecos-, y de los que Ouelji se ocupaba durante buena parte de la jornada, aunque contaba con otros familiares en la ciudad.

Los investigadores tienen constancia de varias comunicaciones del arrestado con importantes dirigentes del Daesh a través de 'teléfonos virtuales' en internet, en los que Abdellah Ouelji Lafsahi lamentaba que su situación familiar le impidiera ir a hacer la 'guerra santa' en persona en Siria e Irak. En esas mismas comunicaciones, el arrestado había jurado lealtad al Estado Islámico y había prometido desplazarse cuanto antes a los territorios controlados por los yihadistas.

Debía captar adeptos

El detenido, incluso, había intentado, sin éxito, obtener ayudas del Principado para sus padres y poder así viajar al Califato. Según fuentes de la lucha antiterrorista, el 28 de octubre de 2015, la Consejería de Servicios y Derechos Sociales, le denegó una de las 'ayudas individuales a personas mayores y personas con discapacidad' que otorga. La ayuda que solicitó «no figuraba entre las modalidades objeto de la convocatoria», según se justificó.

De acuerdo con los datos recopilados por la Comisaría General de Información, Abdellah Ouelji Lafsahi había obtenido una suerte de 'autorización' del Califato para no viajar hasta Siria, a cambio, eso sí, de convertirse en uno de los principales propagandistas de la causa del Daesh en España e intentar captar adeptos para convertirse en muyahidines. Los investigadores todavía analizan las comunicaciones encriptadas de Abdellah Ouelji Lafsahi con la cúpula del Daesh y otros posibles activistas para determinar si finalmente convenció a algún radical para emprender la migración al Califato.