El Comercio

El primer yihadista detenido en Asturias desde la operación del 11-M

José Emilio Suárez Trashorras, durante la lectura de la sentencia del juicio del 11-M.
José Emilio Suárez Trashorras, durante la lectura de la sentencia del juicio del 11-M. / EFE
  • El Ministerio del Interior sitúa en el Principado un 1% del total de posibles fuentes de radicalización islámica identificadas en el conjunto del país

Tras la matanza del 11 de marzo de 2004 en la estación de Atocha, Asturias se vio envuelta en el que era el más grave atentado de corte islamista radical en territorio europeo. Los explosivos que habían sido utilizados para acabar con la vida de casi 200 personas procedían de una explotación minera asturiana, Mina Conchita. Un minero avilesino, José Emilio Suárez Trashorras, era quien había proporcionado los explosivos al grupo de terroristas que, liderados por Jamal Ahmidan 'el Chino', habían perpetrado la masacre.

De pronto, Asturias se encontraba en el ojo de la tormenta del radicalismo islámico. La investigación posterior demostró que en 2003, el marroquí Rafa Zouhier había puesto en contacto a 'El Chino' con Trashorras, al que había conocido a través de su entonces cuñado, Antonio Toro, con el que Zouhier había coincidido en la cárcel años antes. En una reunión en Madrid, comenzaron a fijar los detalles para la entrega de los explosivos, y finalmente fueron dos jóvenes avilesinos, Sergio Álvarez e Iván Reis, los utilizados por Trashorras como correos para llevar los explosivos hasta Madrid. Ambos serían condenados a tres años de prisión, mientras que a Trashorras le sentenciaron a 34.715 años y 6 meses de prisión por todos los delitos que se le imputaban en la acusación, en grado de cooperador necesario: 191 asesinatos consumados, 1.856 asesinatos en grado de tentativa, cuatro delitos de estragos terroristas y uno de falsedad documental (falsificación placas matrícula). El marroquí Zouhier, que también era confidente de la Unidad Central de Información de la Guardia Civil, no alertó sobre el atentado hasta el 16 de marzo de 2004, cinco días después de que se cometiera, cuando llamó para hablar de Jamal Ahmidan, que moriría junto con seis cómplices al hacer estallar los explosivos restantes en el piso de Leganés en el que se escondían, cuando se vieron cercados por la policía. Zouhier fue detenido el 21 de marzo y fue condenado a 10 años de prisión por colaboración con banda armada. Tras la condena, salió de la cárcel el 16 de marzo de 2014 y fue expulsado de España por miembros de los cuerpos de seguridad, que le llevaron ese mismo día a Tánger.

210 puntos conflictivos

Desde entonces, una tensa calma en Asturias. No hubo ninguna otra detención relacionada con el Principado y el radicalismo islámico hasta la de ayer. Pero ello no impide que el Ministerio del Interior haya mantenido la alerta y la vigilancia. De hecho, en Asturias el departamento del Gobierno responsable de la seguridad tenía identificados a finales de 2015 un total de 210 puntos conflictivos, que pueden generar procesos de radicalización, lo que implica una intensa labor de captación y análisis de información sobre la población con origen en países de mayoría islámica.

No es, la de Asturias, la situación más preocupante del país, ni de lejos. Cataluña es, con mucho, la región con más riesgo de radicalización islámica. Con una fuerte implantación del salafismo (una corriente del Islam especialmente tendente al radicalismo), en Cataluña el Ministerio del Interior tiene identificados 9.836 puntos conflictivos, el 29% del total nacional, y supera el 30% del total de detenciones de presuntos yihadistas, seguida por Melilla, que registró el 18% de las detenciones, y Ceuta, con el 16% de los arrestos. Madrid, con el 15% de las detenciones, concentra el 10% de los puntos conflictivos.

En el territorio del Principado vivían a finales del año pasado 7.764 musulmanes, según datos del Observatorio Andalusí y de la Unión de Comunidades Islámicas de España. Muy por debajo de las cifras, por ejemplo, del País Vasco, que con algo más del doble de población acoge a 51.654 musulmanes, o llamativamente menos que La Rioja, que con la tercera parte de habitantes que Asturias tiene 18.359 musulmanes. Las comunidades con más fieles del Islam son Cataluña, con 510.481; Andalucía, con 300.460; Madrid, con 278.976, y Valencia, con 200.572. En el total del país, se llevaron a cabo 48 operaciones policiales contra el terrorismo yihadista entre 2004 y 2013. Solo en 2014 y 2015, hubo otras 40 actuaciones.