El Comercio

«Aún seguimos con el susto en el cuerpo»

  • Los vecinos de La Calzada y El Natahoyo recuperan la normalidad, tras la detención de Abdellah Ouelji Lafsahi

«Han pasado muy pocas horas desde el arresto de Abdellah, pero el barrio ha vuelto poco a poco a la rutina diaria, tras lo vivido ayer». Estas son las sensaciones de la mayoría de los vecinos de la calle Rosalía de Castro y Venezuela. En los establecimientos de la zona, el día después del arresto del marroquí Abdellah Ouelji Lafsahi, no se hablaba de otra cosa. «Lo que hemos vivido ayer solo se ve en las películas», aseguraba el encargado de un bar de la calle Venezuela.

En contexto

Muchos vecinos de la familia aún no acababan de creerse lo sucedido, ya que aseguran que llevan viviendo en Gijón muchos años y que nunca vieron nada raro. Por ello, no entienden lo que pudo pasar, por la cabeza del joven marroquí. «Si que es verdad que su aspecto había cambiado. Yo le veía rezar muchas veces, pero nunca sospeché nada», explicaba una vecina de la calle Venezuela. Aunque algunos residentes de la zona, tomaba ayer por la Policía, no tienen miedo tras lo ocurrido otros aseguran estar algo nerviosos por lo que pueda pasar. «No sabes a quien tienes en la puerta de enfrente. Nunca nos lo hubiéramos imaginado».

A primera hora de la mañana los vecinos de la calle Venezuela vieron a la mujer y al hermano del detenido. El resto de la familia de Abdellah Ouelji Lafsahi se encontraba en la calle Rosalía de Castro, residencia de los padres del joven detenido,en la intensa jornada de ayer vivida en el barrio de El Natahoyo, por la mañana, y en La Calzada, por la tarde.