El Comercio

Vuelve al servicio el guardia civil que grabó y jaleó una agresión sexual

  • La medida se produce después de que el lenense lograse un indulto a su condena judicial, pero recibiera luego una suspensión de empleo y sueldo de dos años como medida disciplinaria

El agente de la Guardia Civil Manuel A. G., que fue condenado por grabar la agresión sexual de un conocido a una mujer sexagenaria mientras se mofaba de ello, regresa al servicio activo en Las Palmas. La medida se produce después de que el lenense lograse un indulto a su condena judicial, pero recibiera luego una suspensión de empleo y sueldo de dos años como medida disciplinaria.

Los hechos se remontan a junio de 2011, cuando el funcionario, destinado en Canarias, se encontraba fuera de servicio y, tras una noche de fiesta en Gijón, cogió un tren a Oviedo con un amigo. El acompañante comenzó a proferir frases «de alto contenido sexual» a la mujer y, pese a su rechazo, pasó a tocarle la entrepierna. El agente, que contaba 24 años entonces, grabó la escena y realizó chanzas. Tuvo que intervenir otro pasajero para zanjar el asunto. El juez condenó al autor por un delito sexual y al agente le impuso seis meses de inhabilitación por omisión del deber de perseguir delitos.

Su padre -que era concejal del PP en Lena- inició una campaña de recogida de firmas para lograr el indulto de un joven que se exponía a la expulsión del Instituto Armado. Parte de los que le dieron su apoyo alegaron después desconocer los hechos concretos. El Gobierno de la nación concedió el perdón y desató una agria polémica.

La Dirección General de la Guardia Civil propuso dos años de suspensión de empleo como medida disciplinaria. Según informó la agencia Efe el Boletín Oficial de la Guardia Civil, publica ahora una resolución del 22 de septiembre que acuerda el cese en la situación de suspensión de empleo del agente y pasa al servicio activo.