El Comercio

Sigue la operación contra los captadores del Daesh con cuatro nuevos detenidos

El detenido ayer en Ceuta, custodiado por la Policía.
El detenido ayer en Ceuta, custodiado por la Policía. / EFE / REDUAN
  • Los arrestos tuvieron lugar en Ceuta, Altea y Marruecos. Abordados siete barcos con hachís y armas para nutrir la lucha islamista

La operación policial que anteayer dio como fruto la detención en Gijón de un presunto captador de adeptos para las organización terrorista islamista Daesh continuó ayer con otras cuatro detenciones. Se trata de dos células yihadistas que estaban dirigidas desde una katiba (batallón) de la zona sirio-iraquí. La colaboración de la Comisaría General de Información y el Servicio DGST del Reino de Marruecos y el Centro Nacional de Inteligencia español dieron como fruto la detención de cuatro ciudadanos marroquíes, dos en Ceuta y Altea (Alicante) y otros dos en las localidades marroquíes de Tetuán y Castillejos.

Los arrestados contaban con un «potente aparato» de adoctrinamiento, radicalización y envío de nuevos yihadistas a las filas de la organización terrorista, según el Ministerio del Interior. Los investigadores indican que los dos detenidos en España habían jurado lealtad al Daesh y mantenían comunicación directa, constante y fluida con reclutadores y dirigentes de la organización terrorista. Interior asegura que los detenidos estaban predispuestos «a pasar al siguiente estadio y desplazarse a la zona en conflicto para convertirse en mártires o perpetrar algún tipo de ataque terrorista en su país de origen o de residencia».

Uno de los detenidos en España centraba su actividad en adoctrinar y radicalizar seguidores para la 'yihad' y el otro actuaba como líder carismático virtual, «considerado un 'sheik' (director espiritual) por sus discípulos, lo que le convertía en una peligrosa arma de convicción y captación», apunta el Ministerio del Interior.

Tras estas últimas cuatro detenciones, en los últimos veinte días se ha procedido al arresto de quince presuntos yihadistas en Madrid, Valladolid, Murcia, Barcelona, Melilla, Gijón, San Sebastián, Ceuta y Altea. También se han practicado arrestos en Bélgica, Alemania y Marruecos.

Operación marítima

Por otro lado, la Guardia Civil interceptó el martes un barco mercante con casi 20 toneladas de droga que iban a servir para financiar la lucha islamista en Siria e Irak. El barco 'Marti N', de bandera panameña, es uno de los siete interceptados -dos con armas y cinco con drogas-, en una operación llevada a cabo por las autoridades españolas, marroquíes, francesas, italianas y griegas. La investigación, todavía abierta, cuenta también con apoyo de la agencia antidrogas estadounidense, la DEA, que está facilitando información, y de Europol, agencia de coordinación entre distintas policías de Europa.

La red hacía circular armas, munición y hachís por mar y tierra, a través de los países del norte de África. Uno de los principales nudos era el territorio libio, donde el gobierno, los yihadistas y numerosas milicias se disputan el poder. «Estos tráficos están sirviendo para financiar las insurgencias de algunos de los conflictos existentes en el norte de África y Oriente Medio», afirmó el teniente coronel de la Guardia Civil Javier Rogero, sin querer detallar a qué grupos iban dirigidas exactamente las armas y la droga.

La Guardia Civil interceptó el 'Marti N' a 45 millas náuticas del puerto de Almería. Fueron detenidos sus doce tripulantes.