El Comercio

«Había un plan para contratar a la hija del alcalde», dice el exsecretario local de Teverga

Belarmino Álvarez, con su abogado, Carlos González.
Belarmino Álvarez, con su abogado, Carlos González. / P. LORENZANA
  • El exprimer edil socialista Belarmino Álvarez niega un trato de favor. «No elaboro resoluciones y no di instrucciones en éste ni en ningún otro caso»

«Creo que hubo un plan predeterminado para contratar a la hija del alcalde». Así de claro se mostró el exsecretario municipal de Teverga, Isidro Suárez, en la vista oral que se celebró ayer en el Juzgado de lo Penal número 1 de Oviedo contra el exprimer edil del concejo, el socialista Belarmino Álvarez. El regidor desde 2011 a 2015 está acusado de un delito de prevaricación por favorecer supuestamente a su hija en la concesión de una beca para realizar prácticas no laborales durante seis meses, con el compromiso de contratación durante otro medio año. La Fiscalía del Principado solicita para él ocho años de inhabilitación especial para el cargo de regidor o concejal.

El caso comenzó con una resolución del 26 de agosto de 2013, en la que se especificaba que la selección para un ingeniero técnico se realizaría mediante el Servicio de Empleo del Principado, que remitiría los candidatos disponibles en la oficina de empleo de Teverga para el perfil demandado, un paso que, según la Fiscalía, «restringe injustificadamente las posibilidades de acceso de otros aspirantes». Tras pedir la oficina mayor especificidad sobre la plaza, se le comunicó que era para un ingeniero técnico forestal, como quedó recogido en una resolución dictada días después. Hubo un único candidato: la hija de Belarmino Álvarez. «¿Qué le hace pensar que era un plan predeterminado para ficharla?», preguntó el fiscal José Andrés Álvarez Velicia. «El perfil de la destinataria y las competencias que tenía el Ayuntamiento en empleo», señaló Isidro Suárez, quien, a diferencia de la agente de Desarrollo Local, Manuela Fernández (quien declaró que, hecho el sondeo por diez concejos limítrofes, apareció solo un candidato e Isidro Suárez lo consideró «suficiente»)-, el exsecretario dijo no recordarlo y señaló que era «una manera de cubrirse ante algo que se estaba haciendo mal». Carlos González, abogado del exregidor, quiso saber «por qué no denunció». Transcurridos tres años, replicó que «tenía apariencia de legalidad, pero cuál fue mi sorpresa cuando, al llegar al tribunal, vi que la hija del alcalde era la candidata» a una plaza «innecesaria».

«Manipular» el expediente

No es de la misma opinión el exalcalde. «Dos terceras partes de Teverga son medio forestal y, dada la carencia de técnicos específicos, vimos una oportunidad en la convocatoria del Principado», señaló Álvarez, quien apuntó que la decisión no la tomó él, «sino el equipo de gobierno». En cuanto a las resoluciones dictadas, señaló: «No las elaboraba yo, sino el secretario. Yo las firmaba porque, entiendo, se ajustaban a la legalidad. No soy jurista». Tras apuntar que no le dijo a su hija que iban a contratar a un ingeniero técnico forestal - «en casa no se habla de política ni de trabajo»-, aseguró que «nunca» dio instrucciones. «Ni en éste ni en otro caso». No obstante, el fiscal entiende que «no había justificación» para la contratación y le recordó que «el contenido de la resolución es su responsabilidad». El abogado de la acusación particular -en defensa del Ayuntamiento (IU)-, Gonzalo Botas, acreditó las declaraciones del secretario frente a otros testigos, «que deben su puesto al regidor» y aludió a la «manipulación» al acreditar un máster que se selló dos meses después de la selección. El juicio quedó ayer visto para sentencia.