El Comercio

«Esa mamografía me salvó la vida»

El equipo del programa de detección precoz del Hospital Monte Naranco, que cumple 25 años.
El equipo del programa de detección precoz del Hospital Monte Naranco, que cumple 25 años. / JORGE PETEIRO
  • El Hospital Monte Naranco fue pionero en la implantación del programa de detección precoz de cáncer de mama, en 1991

  • Antonia Carrasco, de 86 años y vecina de Oviedo, fue la primera mujer diagnosticada en las pruebas de cribado hace un cuarto de siglo

Era la primera mamografía a la que se sometía en toda su vida. Y resultó providencial. Hace 25 años, a Antonia Carrasco le detectaron un cáncer de mama en el Hospital Monte Naranco, de Oviedo. Fue la primera mujer en ser diagnosticada con este tumor en el entonces novedoso programa de detección precoz, al que llegó por casualidad. «Mi hija tenía una amiga que trabajaba aquí y me dijo: '¿por qué no vas a hacerte las pruebas?'», explicó esta vecina de San Lázaro, de 86 años, que ayer acudió al mismo centro hospitalario para pasar su revisión anual. Justo en el Día Mundial contra el Cáncer de Mama.

«Esa mamografía me salvó la vida», aseguró Antonia. Hasta ese momento, no sospechaba siquiera que tuviera un tumor alojado en uno de sus pechos. Aunque la noticia fue impactante, lo afrontó con valentía: «No me asusté mucho entonces, pero sí cuando tuve que pasar por quirófano». Antonia permaneció ocho días ingresada para recuperarse de la mastectomía que le fue practicada. En su caso, no tuvo que someterse a tratamientos de radioterapia ni de quimioterapia. «Me pintó bien», afirma Antonia, consciente de la fortuna que tuvo hace un cuarto de siglo. Suerte que mantiene, puesto que no ha tenido recaídas. «Hago vida normal», confesó. Tanto es así que incluso hace deporte para estar en forma. Además de llevar a cabo hábitos saludables, Antonia acude a revisiones periódicas para controlar que todo sigue en orden.

«Al principio, venía cada seis meses. Ahora, una vez al año», relató. Ella optó por una prótesis de mama externa, es decir, que se coloca en el sujetador. «Cuando rompe, porque es de silicona, el seguro me da una nueva», se explayó. Antonia rechazó someterse a una intervención para reconstruir el pecho que le extirparon. «No quería volver a entrar en quirófano» y esta solución le pareció adecuada.

Antonia se reencontró ayer con caras que ya le resultan familiares. Como la de Beatriz Vidal, jefa de la sección de Radiodiagnóstico del Hospital Monte Naranco. «Hace 25 años, estaba yo sola con el doctor Guisasola. Ahora somos tres radiólogas», aclaró. La doctora destacó que la evolución tecnológica de los últimos años ha sido fundamental en el tratamiento del cáncer de mama. Detectar las anomalías es ahora mucho más sencillo y preciso. «Pasamos del negatoscopio -dispositivo que permite ver las radiografías mediante un cuadro de luz sobre el que se coloca el negativo- a las mamografías digitales directas que usamos ahora», señaló Vidal. En 2007, el Monte Naranco volvió a ser pionero en el tratamiento del este tipo de tumor con la implantación de esta nueva tecnología. Al mismo tiempo, las mamografías digitales directas también se implantaron en el Hospital Valle del Nalón.

Menos morbilidad

Asimismo, las resonancias magnéticas que se hacen hoy en día «ayudan a detectar lesiones ocultas en la mamografía». Todos estos avances redundan en una «menor morbilidad», añadió. En Asturias, se detectan 600 nuevos casos de cáncer de mama cada año y 200 mujeres mueren como consecuencia de esta enfermedad. La supervivencia alcanza el 83% a los cinco años del diagnóstico. Al programa de detección precoz del Monte Naranco -desde 2000 se desarrolla en todo el Servicio de Salud del Principado (Sespa)- llegan dos tipos de pacientes.

«Las que vienen por primera vez y las que vienen a controles. En general, están en estadios muy precoces de la enfermedad, pero no siempre», aclaró Vidal. Todas las mujeres del Área sanitaria IV, que corresponde a Oviedo, son citadas en el Hospital Monte Naranco para las pruebas. En caso de que los especialistas detecten alguna anomalía, son derivadas al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) para realizar más comprobaciones. Proceso que, como mucho, puede demorarse tres días.

Según los datos de Sanidad, el 80% de las mujeres que son invitadas a realizar la prueba de cribado acuden a la cita. «Es un tema voluntario, aunque hay personas que prefieren no saber nada», declaró la doctora Vidal. Pero desde el servicio de radiodiagnóstico del Hospital Monte Naranco subrayaron la importancia de «seguir funcionando para preparar el futuro».