El Comercio

Modelos llenas de vitalidad

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Varias mujeres de la Casa de la Vida desfilan por la pasarela de la sala Albéniz, en Gijón. / P. CITOULA

  • Cerca de una veintena de mujeres de la Casa de la Vida protagonizan un desfile solidario

Están llenas de energía y vitalidad. Y lo transmiten en cada actividad que acometen con la Casa de la Vida, como se conoce a la Fundación Bruno Salvadori Lions. El ya tradicional desfile que protagonizan en el Día Mundial contra el Cáncer de Mama -por octavo año- llenó la sala Albéniz, en Gijón, de personas deseosas de verlas mostrar su arte y, asimismo, de colaborar con la asociación. Casi una veintena de mujeres se subieron a la pasarela para dejar bien claro que se le puede ganar la partida al cáncer. Y que la vida sigue. Lucieron atuendos de todo tipo: desde trajes de novia hasta bañadores.

No solo modelaron. También demostraron sus dotes como bailarinas. Siempre bajo la atenta mirada de su profesora, Marián Alonso, que recibió un homenaje que no esperaba. Sus compañeras de la Casa de la Vida le dedicaron un emotivo reconocimiento para hacerle saber que no está sola y que le agradecen todas las horas de esfuerzo al frente de Amanecer, el grupo de baile de la Casa de la Vida. Un secreto que lograron mantener hasta el término del desfile. Marián superó un cáncer de mama hace varios años, pero la vida no se lo ha puesto fácil.

Por suerte, sus inseparables amigas están a su lado. La emoción estuvo a flor de piel desde el principio y hasta el final del evento. Amigos y familiares arroparon a las improvisadas artistas en la fiesta organizada. El dinero recaudado con la venta de entradas -cada ticket costaba cinco euros- se destinará a costear las actividades de la Casa de la Vida, entidad que no recibe subvención alguna, como recordó su presidenta, Carmen de Gaínza, que agradeció la colaboración prestada para la organización del desfile.

Oferta de actividades

Cerca de 200 empresas respaldaron esta iniciativa, según la portavoz. Por ejemplo, con la donación de regalos para la rifa que tuvo lugar. La Casa de la Vida es un refugio para las mujeres afectadas por el tumor mamario. Las propias integrantes se apoyan mutuamente para superar esta enfermedad. Con la energía renovada que da salir de este trance, estas mujeres llevan a cabo un amplio elenco de actividades. Talleres de 'coaching' y clases de yoga, baile e inglés son algunas de las opciones que encuentran en la Casa de la Vida. Dado que la entidad carece de ayudas públicas, las participantes elaboran manualidades que ponen a la venta para sufragar sus tareas y aficiones. De hecho, los broches en forma de libélula que confeccionan se han convertido en un símbolo de la Casa de la Vida, que tiene su sede en el número 32 de la calle Covadonga. Un hogar que está abierto a todas las mujeres que son diagnosticadas de un cáncer de mama.

El desfile contó con la asistencia de concejales y también de responsables de la Unidad de Investigación del Hospital de Jove, que centra sus trabajos en este tipo de tumor.