El Comercio

El rechazo a las reválidas lleva a la escuela pública a la primera huelga del curso

Emma Rodríguez, Anahí López, Maximina Fernández, Elena González y Enrique Fernández, en la rueda de prensa que ofrecieron.
Emma Rodríguez, Anahí López, Maximina Fernández, Elena González y Enrique Fernández, en la rueda de prensa que ofrecieron. / M. ROJAS
  • La Confederación de Padres de Alumnos y el Sindicato de Estudiantes protestarán mañana por «coartar el derecho a la educación superior»

«Los alumnos de segundo de Bachillerato llegarán a la reválida tras haber cursado, a lo largo de quince años, 120 materias, afrontado 360 evaluaciones y más de 2.000 exámenes parciales. Si en los exámenes que tienen que superar en dicha prueba externa tienen un mal día, se juegan su futuro después de haber sido evaluados a lo largo de toda su vida». La Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de Asturias (FAPA) Miguel Virgós, denunció ayer que tanto la reválida de Bachillerato como la de Secundaria (ESO) «coartan y cercenan el derecho de nuestros hijos a la educación», pues ambas serán necesarias para lograr el título de final de etapa (salvo en este 2016-2017). En el caso de no superar la de cuarto y poder presentarse a una segunda convocatoria, «quedarían un año de vacío» y, en cuanto a la de Bachillerato -que este año sí se requerirá aprobarla para acceder a la Universidad- aún se desconoce cómo se va a llevar a cabo.

Por eso, ha decidido apoyar la huelga convocada por Ceapa (la Confederación de Padres y Madres de Alumnos, a la que pertenece la FAPA Miguel Virgós) y el Sindicato de Estudiantes mañana miércoles. A este paro están convocados especialmente los alumnos de Primaria (que el curso pasado realizaron la de sexto, «que consta en el expediente») y los de Secundaria y FP, aunque también están llamadas a apoyarla las familias de los niños de Infantil. En total, 150.000 alumnos. El paro cuenta con el respaldo de los sindicatos Suatea, UGT y CC OO.

El Sindicato de Estudiantes ha organizado dos manifestaciones, ambas a las 12 del mediodía. Una, en la plaza de España de Oviedo, y otra en la plaza del Instituto de Gijón. Después, por la tarde, habrá una unitaria -de alumnos, profesores y padres- a las 18 horas, en Oviedo, que saldrá de la estación de Renfe y finalizará en la plaza de la Escandalera.

En vísperas de la convocatoria, la presidenta de la FAPA Miguel Virgós, Elena González, criticó «las presiones y el intento de torpedeo» de una docena de directores y docentes de centros públicos, «partidarios de la LOMCE». «Han puesto exámenes ese día y han hecho llegar a las familias que la falta de asistencia causará un perjuicio importante por la pérdida de clase y que hay otros cauces para hacer oír su voz». González llamó a la «tranquilidad» y señaló que, aunque es a partir de tercero de la ESO cuando asiste a los alumnos el derecho legal de ir a la huelga, «las familias tenemos la autoridad legal y moral para no enviar a nuestros hijos al centro en una jornada en la que estamos luchando por sus derechos». Anahí López, portavoz del Sindicato de Estudiantes, instó a sus compañeros a secundar la convocatoria en este «nuevo ataque a la educación pública» y pidió eliminar la LOMCE.

El paro -que se llevará a cabo en todo el país- tiene lugar en un momento en el que el Gobierno del PP, en funciones, tiene pendiente publicar la orden ministerial que detallará las reválidas de ESO y Bachillerato. El Real Decreto que las regula fue publicado a finales de julio, algo que Ceapa denunció al estar el ejecutivo en funciones. Pero es que, además, tiene que pasar por el Consejo de Estado Escolar, cuyo informe es necesario para dicha orden ministerial. El presidente del órgano se jubiló; no hay vicepresidente y el secretario falleció. El plazo expira el 30 de noviembre y si no se aprueba, la orden no prosperaría.

Y aunque las centrales mantienen la esperanza en que salga adelante la proposición de ley impulsada para derogar la LOMCE, reconocen que «hay que trabajar como si se fueran a realizar», pese a que ya iniciado el curso «la incertidumbre es total». En este rechazo «está unida toda la comunidad educativa», señaló Emma Rodríguez, de Suatea, quien tildó de «perversas» las reválidas por «evitar el acceso a la educación superior». Maximina Fernández, de FETE-UGT, añadió que «no hay motivos de urgencia ni de interés público» para haber aprobado el Real Decreto y alertó de que «se dejará fuera del sistema a miles de estudiantes sin saber qué hacer con ellos». Mientras UGT abogó por «un plan de acción que recupere el gasto educativo que ha caído un 20% en el último presupuesto», CC OO aludió a que las reválidas «no aportan nada desde el punto de vista pedagógico» y subrayó la intranquilidad que hay entre alumnado y profesorado. Alberto García, miembro del comité de directores de Secundaria, sostiene que «la situación es peliaguda, pues los centros estamos en la más absoluta ignorancia», opinión a la que se suman voces de la concertada, como Simón Cortina, del Corazón de María, en Gijón: «En segundo de Bachillerato, los alumnos aún no saben qué se van a encontrar a final de curso».