El Comercio

La norma exige que un técnico descarte el fraccionamiento

Los 156 contratos menores de la TDT repiten una pauta: son propuestos por el director general, autorizados con su firma por el consejero -primero Graciano Torre, Francisco Blanco después- y terminan nombrando como «responsable del contrato» al propio director general. «No es un tema potestativo, lo tenía que hacer un consejero», sostuvo Blanco. «No había posibilidad de que lo firmara una jefa de servicio, lo legal es que la adjudicación del contrato menor lo tiene que hacer el órgano contratante; ella no se ha negado a nada», reiteró.

La Instrucción 1/2012 sobre tramitación de contratos menores, aprobada por Graciano Torre en 2012, lo matiza. Según recoge, la propuesta nunca la formaliza el director general: «El procedimiento de contratación se iniciará a instancia del titular del servicio donde se haya planteado la necesidad cuya satisfacción constituye el objeto del contrato, a quien le corresponderá la elaboración de la propuesta de contratación». La norma requiere además «un informe técnico correspondiente sobre la no existencia de fraccionamiento del contrato».

Torre y Blanco delegaron en su director general la competencia para autorizar todos los contratos menores por debajo de los 12.000 euros. En la TDT hay al menos 30 que cumplen ese requisito.

Los funcionarios consultados coinciden en lo «excepcional» de nombrar a un director general como responsable del contrato. «Ese papel exige una relación directa con el contratista», explican. Las resoluciones publicadas en la web del Principado confirman que, con Torre como con Blanco, lo corriente en contratos de millonarios es designar a los jefes de servicio o funcionarios de inferior categoría como responsables de su ejecución.