El Comercio

La comunidad educativa exige derogar la LOMCE

  • Advierte de nuevas movilizaciones y tilda de «engaño» el anuncio de Rajoy de dejar sin efecto académico las reválidas

Un llamamiento a no cesar en las movilizaciones y a no dejarse «engañar» por las palabras de Mariano Rajoy y, también, anuncios de nuevas jornada de huelga en la enseñanza si no se retira el Real Decreto en el que se recogen las reválidas. El anuncio de quien, salvo sorpresa, será investido hoy como presidente del Gobierno, de dejar sin efecto académico estos exámenes lejos de calmar los ánimos ha soliviantado, más si cabe, a la comunidad educativa. Sindicatos, profesores y alumnos coincidían ayer en los términos para definir ese anuncio. «Engaño» y «chantaje» eran las palabra que más se repetían, vinculando el anuncio de Rajoy a la coyuntura política dado que «para este curso la LOMCE no tenía ya efectos para la continuidad de los estudios».

Todos reclaman la retirada de las reválidas y la derogación de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa. «No vamos a tolerar que se engañe a la comunidad educativa», insistían desde la Federación Miguel Virgós hasta el Sindicato de Estudiantes, pasando por sindicatos como UGT, Comisiones Obreras y Suatea, integrantes todos ellos de la Plataforma por la Defensa de la Escuela Pública.

«No es suficiente y no nos lo creemos», decían en la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de Asturias (FAPA) Miguel Virgós. Su presidenta, Elena González, anunciaba que a mediados del mes que viene se celebrará una asamblea de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA) y que propondrán una nueva movilización y otra huelga para principios de enero.

Menos esperará el Sindicato de Estudiantes. Su portavoz, Anahí López, advirtió de que si este mismo lunes «no se retira el decreto de las reválidas franquistas» este lunes, convocarán una huelga general en la enseñanza para el 24 de noviembre. «Rajoy se ha visto entre la espada y la pared después de que abarrotáramos las calles el miércoles», indicó Anahí López.

«Eliminar, no suspender»

Y en esa misma línea se expresaban en UGT. «No me creo nada de lo que dijo Rajoy, mejor se preocupaba de recuperar el gasto educativo. Nos chantajea con eso de que 'hasta que no haya un pacto educativo'», señaló Maxi Fernández en alusión al plazo de seis meses que da para alcanzarlo además de afirmar que el discurso de Rajoy vino motivado por la «multitudinaria manifestación».

«Se trata de eliminar, no de suspender; es como una bala que se queda en el cargador», precisaba Enrique Fernández, de Comisiones Obreras, quien incidió en que estas pruebas, las reválidas, «no aportan nada». De «burla macabra» calificó Suatea las declaraciones de Rajoy. Emma Rodríguez insistía en que «seguiremos reivindicando la derogación completa y total de la ley más nefasta de la historia».

Y, mientras, «profesorado y alumnado están sumidos en la desesperación», precisaba Suatea, al desconocer que va a pasar. «Rajoy lanza un mensaje confuso, parece que está todo solucionado pero no es así», añade Suatea. El tiempo corre, advierten todos, y el curso para segundo de Bachillerato acaba en mayo. «Las consecuencias las sufre el alumnado, que va a estar estresado todo el año», lamentaban en la Miguel Virgós. «Hay que aclarar ya, y ya es ayer, cómo va a quedar la prueba de acceso a la Universidad», remarcaban en CC OO, que recordó que en España al menos cien mil jóvenes se han quedado sin acceder a la enseñanza superior por las becas. «Si ponemos impedimentos de tipo académico, multiplicaremos esa cifra», advertía Fernández.