El Comercio

«El entorno donde vivimos determina nuestra salud»

Los consejos saludables no resultan del todo efectivos si no que van acompañados de políticas de salud y actuaciones comunitarias. «El entorno y la comunidad donde vivimos determinan nuestra salud» y pueden aumentar o disminuir la predisposición a sufrir un infarto, un cáncer o, incluso, un ictus. Así lo asegura el doctor Pablo Pérez Solís, médico de familia en Gijón, que plantea una perspectiva algo menos ortodoxa sobre cómo mejorar la salud de la población. «Tradicionalmente, los mensajes van dirigidos a los pacientes, son individuales, pero las administraciones y las industrias alimenticias también pueden hacer mucho». Pérez Solís, que participó ayer en las jornadas que organizó 'SOS Ictus' con motivo de conmemorarse hoy, 29 de octubre, el día mundial de la enfermedad, señaló la importancia de que los municipios se impliquen, a través de acciones directas, en la salud de los ciudadanos. Una ciudad cuyo diseño urbanístico propicie que sus vecinos den paseos o hagan ejercicio al aire libre tendrá, a la postre, una población con menos problemas coronarios, menos obesidad y también menos factores de riesgo como la diabetes o el colesterol alto, todos ellos propicios para la irrupción de un ictus.