El Comercio

Fomento paga por pantallas sin poner y anula un proyecto que aprobó en 2011

La cadena de rescisiones, suspensiones y ampliaciones de plazo obliga al Ministerio de Fomento a afrontar decisiones dolorosas. Ocurre con las pantallas acústicas. Un estudio cifra en noventa y ocho las viviendas que percibirían vibraciones al paso de los trenes si no se toman medidas que lo mitiguen. Para remediarlo, en diciembre de 2014 el ministerio, a través de Adif, contrató a dos sociedades que levantarían las barreras. Iban a cobrar 877.000 euros. Tras poner a sus operarios en el terreno, verificaron que era imposible hacer la tarea con las cimentaciones y acero reclamado; además parte de las pantallas se diseñaban en zonas de paso de vehículos. La empresa pública se vio obligada a rescindir el contrato para rehacer el proyecto. Los contratistas cobraron así 31.380 euros sin tener que levantar ni una sola pantalla.

Otro sacrificio afecta al túnel de Folledo, destinado a servir de vía de escape en caso de accidente. En 2011, el Adif aprobó un proyecto para revestirlo. Estimaba la tarea en 11,5 millones y nueve meses. Fueron 19 las empresas que formalizaron sus ofertas. Cinco años después, la sociedad pública desiste del concurso al darse cuenta de que el proyecto ya no le vale. En Folledo tiene cuadrillas que van a tender canalizaciones e instalar ventiladores e iluminación. Son instalaciones que no tenía previstas y que debe considerar cuando aborde la impermeabilización del paso.