El Comercio

Atasco de vehículos en la carretera a los Lagos.
Atasco de vehículos en la carretera a los Lagos. / NEL ACEBAL

La gran afluencia de turistas vuelve a colapsar los Lagos

Caótica fue la jornada que se vivió ayer en los Lagos de Covadonga ante la gran afluencia de visitantes que decidieron pasar la jornada en el que es el espacio más visitado de los Picos de Europa. Fueron muchas las personas que optaron por pasar la jornada en este paraje y alejarse de la niebla que cubría la franja costera, pero los miles de vehículos que se dirigieron al Enol y el Ercina acabaron por colapsar este entorno, pese a la labor realizada por al Guardia Civil y los reguladores del parque nacional, que pasadas las seis de la tarde seguían trabajando en el lugar, dado el gran número de turistas que todavía se dirigían a los Lagos.

Sobre el mediodía se cortó la carretera en la rotonda de Covadonga, al llenarse los aparcamientos de Buferrera y La Tiese. Los numerosos vehículos que habían pasado antes del cierre formaron una gran caravana de varios kilómetros desde Les Veleres, carretera abajo.

Numerosos conductores, cansados de que no se liberasen plazas de aparcamiento, acabaron estacionando sus vehículos en los arcenes y las camperas de la carretera.

Pero los problemas de tráfico no solo se registraron en los Lagos. En el Santuario de Covadonga, coincidiendo con la celebración de la misa, también se produjo un colapso al no haber suficientes plazas de aparcamiento para absorber a todos los vehículos que se acercaron al Real Sitio. Incluso, se llegaron a producir retenciones puntuales en la zona de El Repelao, antes de llegar al santuario.