El Comercio

Seis de cada diez asturianos cuentan con un seguro de decesos, según Unespa

  • Los datos del informe exponen que el seguro de decesos es, tras el de automóviles, el ramo con mayor capilaridad en España

El 62,9 % de la población asturiana cuenta con una póliza de decesos que sitúa al Principado en una de las autonomías con mayor peso de este seguro. Así lo muestra la Memoria social realizada por la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (Unespa).

Los datos del informe exponen que el seguro de decesos es, tras el de automóviles, el ramo con mayor capilaridad en España. De hecho, 21,1 millones de personas de los 46,8 millones de residentes en el país están protegidos por una de estas pólizas, según los datos recogidos por el ICEA.

Su implantación es particularmente destacada en Extremadura, donde el 67,6 % de la gente se encuentra totalmente cubierta. Tras ello, se encuentra Asturias donde a un 62,9 % de ciudadanos les interesa hacer frente con los costes del sepelio, y Andalucía (59,9 %). Incluso en las regiones donde el seguro de decesos tiene un peso comparativamente bajo, su presencia sigue siendo perceptible, como sucede en Baleares con n 21,2 %, Navarra (21,8 %) y La Rioja con un 27,7 % asegurados.

Estas comunidades autónomas, además, son las que presentan algunas de las tasas de crecimiento en la contratación más elevadas en el último año. Este tipo de pólizas tienen un carácter marcadamente familiar e intergeneracional, como demuestra el hecho de que su capilaridad oscila entre el 40 % y el 56 % entre todos los adultos.

247.190 personas en 2015

En el año 2015, a nivel nacional, el seguro se hizo cargo del entierro de 247.190 personas, lo que equivale a contribuir en el 56,7 % de los sepelios en el país. De esa cifra, la inmensa mayoría de las inhumaciones que fueron 171.969 se produjeron en la misma localidad donde ocurrió el fallecimiento, mientras que en 74.693 casos fue preciso trasladar el cadáver de una población a otra dentro del territorio nacional. Por último, un total de 527 personas fallecieron en el extranjero por lo que los cuerpos tuvieron que ser repatriados.