El Comercio

Canalización de hormigón destrozada por el movimiento de la tierra.
Canalización de hormigón destrozada por el movimiento de la tierra. / E. C.

La aparición de grietas y daños en la ladera aumenta la preocupación por la variante

  • Varias canalizaciones y el sistema de dragado de la ladera de Campomanes presentan desperfectos y un argayo

Los vecinos del concejo de Lena y, en especial, los de Campomanes mostraron su preocupación por las grietas y deterioros que aparecieron en los últimos días en las obras para contener una ladera en la obra de la variante de Pajares, a su paso por esa localidad, en la zona de La Argaxá. El caso es que han visto cómo se ha producido un corrimiento de tierras en la denominada 'espina de pescado', un sistema de drenaje de la ladera que en un futuro ayudará a desaguar ese inestable terreno. Pero es que también en otras canalizaciones de la zona los vecinos han observado la aparición de fracturas en el terreno, que han supuesto la rotura de esas estructuras de hormigón.

La 'espina de pescado' es fundamental para garantizar la estabilidad de la ladera y se trata de un sistema de tuberías colocadas en la zona que argaya y que deberán ser cubiertas de nuevo de tierra. El deslizamiento detectado por los vecinos les hace temer que esas tuberías puedan resultar afectadas. Por su parte, las canalizaciones de hormigón que aparecieron rotas forman parte de una estructura perimetral que también contribuye a evacuar el agua.

Técnicos conocedores de la obra restaron, en principio, importancia a estos problemas, a falta de mayores comprobaciones. Hay que tener en cuenta que la obra de la 'espina de pescado' todavía no está finalizada y que cuando sea rellenada esa zona, los laterales, que es donde se ha producido el pequeño deslizamiento, quedarían perfectamente sujetos. Si bien si se tratan de problemas que aún hay que analizar, podrían ser cuestiones que se irán arreglando conforme avanza la obra de estabilización de esa ladera.

Tanto la 'espina de pescado' como la canalización perimetral son fundamentales para estabilizar la ladera de Campomanes, donde se localiza un corrimiento de tierra que comienza a unos 800 metros sobre la zona donde deben ir la vías de la variante de Pajares. Ese movimiento de tierras tiene lugar a una profundidad de unos 20 metros. Por eso, los operarios tuvieron que retirar unos 650.000 metros cúbicos de material para posteriormente colocar el sistema de tuberías de drenaje para evitar más problemas.

Contratos pendientes

Por otra parte, es de esperar que la inminente formación de un nuevo Gobierno de Mariano Rajoy permita desbloquear algunos de los contratos pendientes para culminar la obra de la variante de Pajares. Está previsto que en breve culminen los trabajos de estabilización de la ladera de Campomanes para, a continuación, avanzar con las últimas labores pendientes de la plataforma ferroviaria, que podría estar lista en el segundo trimestre de 2017, posiblemente en el mes de junio. El montaje de las vías, la catenaria y los diferentes sistemas de señalización y seguridad serían los últimos pasos.

Pero antes habrá que desbloquear los diez contratos de obra que actualmente están suspendidos. Una vez abierta al tráfico la variante de Pajares y cuando puedan discurrir por ella los trenes de alta velocidad, la duración del trayecto entre Asturias y la Meseta se acortará en unos 45 minutos. Pero será imposible que suceda antes de 2018. Es más, los cálculos son que, una vez que se pongan en marcha todos los tajos pendientes, será necesario invertir unos dos años no solo en ejecutar las obras sino también en otra cuestión muy importante, como es la homologación del túnel de 25 kilómetros, con sus pruebas de seguridad.