El Comercio

El PP «garantiza» la apertura de la variante en 2017 si la oposición apoya el presupuesto

Canaleta fracturada y arcillas desprendiéndose al fondo en La Argaxá, deslizamiento de la variante en Campomanes.
Canaleta fracturada y arcillas desprendiéndose al fondo en La Argaxá, deslizamiento de la variante en Campomanes. / J. C. ROMÁN
  • «Nadie está pidiendo milagros, solo que se cumpla la palabra de Rajoy cuando aspiraba a ser investido», replica Belén Fernández

Tras doce años de obras y 3.000 millones de inversión, la situación de la variante de Pajares suscita la misma sensación entre las formaciones asturianas. «Preocupación» es la palabra más repetida, tras leer en EL COMERCIO las últimas novedades. La infraestructura acumula diez contratos suspendidos, rescindidos, desistidos o sin que los adjudicatarios reciban permiso para comenzar. Todos ellos son imprescindibles para abrir unos macrotúneles capaces de reducir en 45 minutos el viaje ferroviario con la meseta. Los trabajos para estabilizar la ladera de Campomanes en el punto conocido como La Argaxá también sufren imprevistos. El terreno sigue deslizándose, al punto de haber roto una cuneta de guarda de hormigón, mientras las arcillas se ven agrietadas en varios puntos.

Los desequilibrios contrastan con un paisaje político en el que Mariano Rajoy, ya presidente de pleno derecho, promete a Ciudadanos y Foro hacer lo posible para abrir la infraestructura el año que viene. Con la investidura ya resuelta, los populares observan que la apertura del túnel en 2017 no es una cuestión que dependa en exclusiva del nuevo Ejecutivo central.

«Se está gastando bastante dinero fuera de lo que se presupuestó inicialmente y nos preocupa que las soluciones técnicas que se están intentando poner den por fin resultado», explicó ayer Ramón García Cañal, diputado nacional del PP asturiano. Los populares confían en que «los técnicos consigan resolver los problemas geológicos y los que son de tramitación se aceleren al máximo y se puedan compensar todos los retrasos en cuanto se apruebe el presupuesto de 2017», vinculó.

«Damos la garantía de que en el anteproyecto de presupuestos la variante tendrá una financiación suficiente como para terminarla el próximo año», esbozó García Cañal. De no sumar los votos suficientes, el diputado del PP advierte de que «una prórroga presupuestaria dificulta e impediría resolver parte de los problemas».

En el Principado están lejos de entender el próximo presupuesto como una condición necesaria. «Con la exigencia de apertura de la variante en 2017 nadie está pidiendo milagros, sólo que se cumpla la palabra dada por Rajoy hace dos meses, cuando aspiraba a ser investido presidente del Gobierno», replicó la consejera Belén Fernández. «El PP en Asturias, si de verdad está comprometido con la defensa del interés regional, debe abandonar su clásica actitud bochornosamente complaciente con lo que haga Madrid, y exigir, con ímpetu, la puesta en servicio el año que viene», instó.

La responsable de Infraestructuras considera que el nuevo ministro de Fomento «deberá emplearse a fondo» para reactivar una obra que «ha estado abandonada durante la última legislatura y, en vez de dejar que los problemas se pudran como hasta ahora, ponerles inmediata solución».

A falta de que hoy Rajoy anuncie quién es el elegido para llevar esa cartera, en Foro Asturias tienen claro cuál habría de ser su primer gesto. «Debe descolgar el teléfono para llamar a las constructoras y que se pongan a trabajar», propuso Isidro Martínez Oblanca, diputado nacional de la formación. Abrir el nuevo acceso ferroviario «tiene que ser su prioridad absoluta para sacar una rentabilidad social a los 3.000 millones invertidos e impedir que Asturias sea menos que otros», consideró.

El deseo de Izquierda Unida para el ministro que hoy se haga con Fomento es que «comprometa un calendario cierto» con la obra. «Es imprescindible eso y un acuerdo para mejorar las cercanías ferroviarias», solicita el diputado regional Gaspar Llamazares. El portavoz de la coalición en el parlamento autonómico califica de «nueva excusa» que se vincule la culminación de la obra al próximo presupuesto. «El problema ya lo hemos visto en 2015 y también este año; se pone una cantidad insuficiente en nuestra opinión, pero es que luego no se ejecuta ni el 50%», reprocha.

Llamazares tira de ironía para instar a los socialistas asturianos a que hagan valer su abstención en la investidura de Rajoy. «Ya que tienen un gobierno que no es del mismo partido, pero con el que sí tienen cierta sintonía, deben extraer de ello ciertas consecuencias, que por lo menos le saquen algún rendimiento», sugirió. «Desde luego nosotros les exigiremos mucho más de lo que exigíamos hasta ahora», agregó.

Con todo, el portavoz valora que a estas alturas, «entre la consolidación de la ladera, terminar las instalaciones dentro del túnel, y los seis meses o más de ensayos, vamos a tener suerte si abre en el año 2018». Llamazares otea nuevos impedimentos: «En junio el Gobierno de la nación retuvo créditos por valor de 3.000 millones para cumplir con el déficit, lo que repercute en las obras de la alta velocidad; si a eso le sumas el recorte adicional de 5.000 millones solicitado por Bruselas, auguro más excusas técnicas para un problema que es político».

Auditoría integral

Para romper con esa suspicacia, Podemos centrará su presión en la nueva legislatura en dos frentes: culminar las obras y auditarlas. «Hay que estudiar todo el proceso, el diseño, la licitación y la ejecución», reclama el diputado Héctor Piernavieja. El representante de Podemos reconoce como «necesaria» una infraestructura que lleva 3.000 millones empleados, pero «ya estamos hartos de que nos tomen el pelo; hay que llegar al fondo del asunto».

El diputado regional considera que tanto el PSOE como el PP, «además de utilizar la variante con intereses propagandísticos, han estado hasta ahora más interesados en tapar lo que aquí está ocurriendo que en acabar la obra». Piernavieja tilda la de Pajares de «una historia interminable», pero se abre a «hablar de presupuestos si se da transparencia a la obra y a todos sus informes técnicos».