El Comercio

«No publicar todas las demoras de la sanidad pública roza la ilegalidad»

  • El médico Laureano López Rivas, exjefe de Digestivo, aconseja elaborar un plan estratégico para atenuar la lista de pacientes

«Les puedo contar, como trabajadora, que en mi planta recibo a gente que está por encima de los seis meses de espera. Y hay algunos a quienes, una vez ingresados, se les dice que no se les puede operar porque hay un caso urgente». La enfermera y miembro del sindicato CSI Ana García Carpintero ofreció ayer su propia experiencia con las listas de espera ante la comisión de investigación de las mismas de la Junta General del Principado.

Aprovechó para hacer hincapié en la repercusión que tuvo en dichas demoras el «trato no precisamente bueno» que reciben los trabajadores del Sespa. «La plantilla soporta carros y carretas. En los últimos años, se perdieron cerca de 2.100 puestos de trabajo -por la falta de reposición y la no convocatoria de oposiciones- y, en cambio, se creó un colchón cada vez más grande de eventuales, algo que no soporta ningún sistema. Si no atraigo a la plantilla ni le aporto estabilidad, esa gente se me va a ir», apostilló.

La gran perjudicada es la Atención Primaria, aseveró Carpintero. Y el secretario general del Simpa, Antonio Matador, también compareciente ante la comisión, le dio la razón. «Tras los recortes constantes, los médicos de familia tienen que atender a un paciente cada tres minutos o menos e incluso está apareciendo un fenómeno que nunca hubo: esperas de hasta siete u ocho días en Primaria», apuntó. Advirtió también matador de que la situación podría empeorar.

Falta de personal

«Si atendemos al plan de recursos humanos, a los 800 médicos que ya se jubilaron últimamente se sumarán, en los próximos cinco o seis años, otros 1.200. No olvidemos que la sanidad pública asturiana cuenta con una población de unos 3.200 médicos», explicó. Por este motivo, insistió en la importancia de «convocar una OPE (Oferta Pública de Empleo) cada dos años».

Matador quiso culminar su exposición afeando «lo que está ocurriendo en el Sespa y las gerencias sobre contratación. Los principios constitucionales de igualdad, mérito, capacidad y publicidad no se respetan. Ni siquiera se respeta la propia normativa del Sespa, ni las sentencias judiciales. Se ha permitido la contratación absolutamente arbitraria, a dedo, durante años, se hacen convocatorias a la carta, e incluso se llega al extremo de examinar el currículum de los candidatos y posteriormente poner el baremo. Estamos ante una situación de nepotismo, arbitrariedad, amiguismo y enchufismo con la que hay que terminar en la mayor brevedad posible», dijo.

Muy crítico se mostró también el exjefe de Digestivo del Hospital San Agustín, de Avilés, y miembro del consejo de administración del Sespa, Laureano López Rivas, quien llegó a advertir de que «no publicar la demora en las pruebas diagnósticas roza la ilegalidad. Se debe elaborar ya, pues lo contrario no tiene sentido y la legislación prácticamente obliga a ello», apuntó. Criticó, además, que «las razones técnicas que se dan para no publicar estos datos tienen una explicación muy peregrina y la gente tiene derecho a conocerlos». López Rivas hizo varias propuestas para paliar el problema de las listas «con resultados inmediatos y a bajo coste», como elaborar un plan estratégico, establecer criterios de priorización similares a los de cirugía para consultas y pruebas diagnósticas, reforzar Atención Primaria y crear la figura del gestor de demanda, que «eliminaría o mejoraría muchísimo el problema de las demandas inadecuadas». En pruebas diagnósticas y consultas está entre el 15 y el 30%.