El Comercio

El arreglo del último argayo sobre la variante de Pajares se alargará al menos hasta febrero

Máquinas vaciando la ladera problemática.
Máquinas vaciando la ladera problemática. / JUAN CARLOS ROMÁN
  • Fomento encarga un estudio para reajustar el proyecto de ventilación de los macrotúneles pero tardará todavía tres meses más en poder aplicarlo

Avances en la ladera de Campomanes, el principal inconveniente geológico de la variante de Pajares. Los operarios de Acciona han logrado contener el terreno en seis de los siete puntos de deslizamiento identificados. Los trabajos se centran ahora en L'Argaxá, una zona donde el terreno empieza a desprenderse a unos 800 metros sobre la futura traza ferroviaria. La solución consiste en vaciar parte de la ladera, unos 650.000 metros cúbicos de material. En el hueco resultante se inserta una 'espina de pescado', esto es, una trama de tuberías que recogerán las filtraciones de agua, evitando que agreguen carga a las arcillas.

Las palas que se afanan en retirar el material han avanzado, pero todavía tienen alrededor de 200.000 metros cúbicos de trabajo por delante. En condiciones normales, al ritmo actual su tarea acabaría en diciembre. «El problema es que estos trabajos están completamente condicionados por la meteorología; llega ahora el tiempo de las lluvias, lo que impedirá terminar la operación antes de febrero o marzo», explica un técnico próximo al tajo.

Defensa y restauración

Hay que matizar que después de vaciar por completo el hueco, Acciona ejecutará una defensa de pedraplén a nivel de plataforma ferroviaria. Con la 'espina de pescado' lista y canalizada, comenzará la restauración del lugar, cubriendo esta estructura con un manto de tierra. Será el momento para reponer también las cunetas de guarda que se ejecutaron en la cima de la zona de trabajos, y que se han quebrado por los deslizamientos que siguen sucediéndose.

La demora refuerza una verdad asumida a pie de tajo pero que todavía se discute a nivel político: «Terminar la variante en 2017 es prácticamente imposible», repiten los técnicos. Además del deslizamiento, el nuevo ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, debe resolver tres nudos gordianos: el diseño del sistema de ventilación, el acuerdo con Dragados para que monte la vía en la vertiente asturiana y la reactivación de otros ocho contratos suspendidos, rescindidos o a la espera de recibir luz verde.

Adif Alta Velocidad acaba de avanzar en un frente. La sociedad pública adjudicó el pasado 23 de septiembre un estudio de detalle del sistema de ventilación de los macrotúneles de Pajares y del túnel de Los Pontones. Geocontrol se impuso a otros dos aspirantes, y recibirá 58.300 euros por un análisis de alternativas que deberá tener listo a finales de febrero. El adjudicatario es la misma ingeniería que hizo los primeros estudios del tramo Sotiello-Campomanes, el afectado por los deslizamientos.