El Comercio

Cantabria estrena las vacaciones escolares que Asturias rechazó

  • 90.000 alumnos disfrutan esta semana de descanso, con un modelo pionero en España. Aquí el debate continúa aparcado

90.000 alumnos cántabros están esta semana de vacaciones. Son sus primeras vacaciones 'de otoño'. Su primer descanso de los cinco que tendrán a lo largo del curso, convirtiéndose en pionero en España al aplicar un calendario escolar muy extendido en Europa pero muy debatido en España. Aplican en Cantabria, de este modo, una iniciativa que se puso por primera vez sobre la mesa en Asturias. Porque fueron los sindicatos asturianos los primeros en plantearlo. En mayo del año pasado, la Junta de Personal Docente no Universitario de Asturias, esto es, todas las organizaciones sindicales por unanimidad, abrieron la posibilidad de cambiar el calendario escolar tradicional. El objetivo: pasar de los tres periodos de vacaciones a cinco, con otros tantos lectivos. Alegaban criterios pedagógicos, la necesidad de acortar trimestres que se hacen muy largos para los escolares y aprovechar mejor los días festivos. No fue posible llegar a ningún acuerdo y los profesores retiraron la propuesta.

Las familias habían mostrado muchas reticencias y la Consejería de Educación optó por mantenerse al margen hasta que no hubiera acuerdo entre ambas partes. Mientras, en Cantabria recogían la idea y daban el paso. El Gobierno regional aceptó el reto y cambió el calendario: una semana de vacaciones cada dos meses. La decisión no estuvo exenta de polémica y las familias protestaron. Entre otras cosas, dijeron, porque no se les había tenido en cuenta en la toma de decisiones. Y eso que la modificación influye, y mucho, en la conciliación familiar.

Sea como fuere, esta semana ha llegado la primera prueba, con las primeras vacaciones. Tendrán también en Navidad, unos días a final de febrero, las tradicionales de Semana Santa y las veraniegas. Comenzaron el curso el 12 de septiembre y el final será el 27 de junio. Tendrán dos periodos lectivos de 33 días y los demás de 32, 31 y 46 días. Por tanto, se respeta el mínimo exigido: 175 días lectivos al año.

Desde Asturias se mira a la comunidad vecina con expectación. La mayor preocupación, aquí y allí, es cómo se organizarán las familias. La consejería abrirá estos días los días no lectivos una decena de los más de 130 centros públicos de la región (también la mitad de los concertados), para ofrecer actividades lúdicas y servicio de comedor. Y equipamientos como museos y centros culturales ha n ampliado su oferta estos días. Para las familias, no obstante, no es suficiente. Y la consejería dice que han tenido plaza todos los alumnos que lo habían solicitado.

«Va a ser un éxito»

Esa situación es la que más preocupaba a las familias de aquí, donde, tras meses de debate, el tema está absolutamente aparcado. Pese a que el compromiso fue abrir un periodo de reflexión, nada se ha vuelto a hablar. La Junta de Personal Docente retiró la propuesta al entender que no existía el clima adecuado para afrontar el cambio. No era el momento. Las familias pusieron sobre la mesa la cuestión que realmente les interesa: los tiempos escolares. Desde la Federación de Asociaciones de Alumnos Miguel Virgós de la red pública defienden que no se puede hablar solo de calendario escolar, sino también de jornada continua o partida, de tiempos destinados al estudio y al ocio, de deberes... Su idea era organizar unas jornadas, aunque no hay nada aún. Su presidenta, Elena González, asegura que la idea no está olvidada y que aún hay tiempo, ya que las propuestas de calendario para el próximo curso se plantean en la primavera. «Haremos las jornadas para que el profesorado vea qué supone un cambio así para las familias», dice. Entre otras cosas, desde la Miguel Virgós están a la espera de ver qué sucede precisamente esta semana.

Emma Rodríguez, de Suatea y presidenta de la Junta de Personal Docente, está convencida de que el calendario en Cantabria «va a ser un éxito» y de que acabará con las dudas sobre los criterios pedagógicos que algunos han planteado. Y hace referencia a algo que la propia Comisión Europea ha vuelto a poner de manifiesto: lo que ha hecho Cantabria es equipararse a la mayoría de países europeos. Casi todos tienen un primer descanso otoñal. Es excepcional lo que hace España: llegar sin paréntesis hasta la Navidad.