El Comercio

La Fiscalía cree que Villa se apropió de certificaciones falsas del geriátrico del Montepío

José Ángel Fernández Villa, el pasado 21 de octubre, en el momento de su alta del Hospital Central.
José Ángel Fernández Villa, el pasado 21 de octubre, en el momento de su alta del Hospital Central. / Arienza
  • La Fiscalía Anticorrupción prepara una querella por los presuntos delitos de apropiación indebida y falsedad documental

La Fiscalía Anticorrupción prepara una querella por los presuntos delitos de apropiación indebida y falsedad documental contra Fernández Villa, según publica hoy el diario El PAÍS.

Esta querella llega tras una investigación de más de dos años sobre el origen del patrimonio del exlíder sindical del SOMA-UGT, quien justificó su fortuna por una herencia de su madre, dueña de un bar en Tuilla.

La investigación desarrollada por Anticorrupción indica que su patrimonio deriva de la presunta apropiación de dietas del sindicato y de certificaciones falsas del geriátrico del Montepío y cuyo coste ascendió a 30 millones.

Las investigaciones se centraron en la construcción del geriátrico en Felechosa. Las obras de esta residencia comenzaron en 2009 y terminaron en 2012. Tiene capacidad para 300 personas y cuenta con 18.000 metros cuadrados construidos.

Como gerente del complejo estaba Rolando, hijo de Villa, con un sueldo de 50.000 euros anuales y un blindaje de una anualidad en caso de ser despedido.

La investigación sacó a la luz también que existieron certificaciones falsas sobre la evolución de las obras del geriátrico y de cuyo importe se apropió supuestamente Fernández Villa. Otra parte de su fortuna procede asimismo, según las pesquisas, de las dietas destinadas a otros compañeros del SOMA-UGT por sus labores a lo largo de los años.

Villa no se presenta en el juzgado

Jose Ángel Fernández Villa no se personó esta mañana en el Juzgado de Instrucción número 2 de Oviedo, donde se instruye la querella interpuesta por el SOMA contra quien fuera su líder durante más de tres décadas. El exsindicalista estaba citado para someterse a una explotación neurológica por parte de un experto en demencias, Alfredo Robles, propuesto por la acusación, el sindicato minero, cuyos intereses defiende el despacho Ontier. Su no comparecencia, sin causa justificada, supondría un delito de desobediencia. Segun informaron fuentes judiciales, media hora antes de las once de la mañana su defensa presentó un escrito comunicando la no asistencia «alegando que dicha comparecencia no le fue comunicada de forma personal sino únicamente a través de su procurador». El tribunal ha dado un plazo de dos días a las partes para que presenten las alegaciones que consideren oportunas y, una vez que expire ese plazo, la magistrada procederá a resolver.

Con esta prueba pericial, avalada por la titular del juzgado, Simonet Quelle, pero también por la Fiscalía y la Audiencia Provincial, se pretendía determinar si Villa está o no en condiciones para declarar ante la jueza por el delito que se le imputa y ser procesado con todas las garantías.