El Comercio

EN CONTRA

«Las tareas escolares nos condicionan la vida familiar»
Sonia García y Jonathan Zoreda juegan con Ares al Jenga, la torre de piezas de madera. En primer plano, los deberes, aparcados.
Sonia García y Jonathan Zoreda juegan con Ares al Jenga, la torre de piezas de madera. En primer plano, los deberes, aparcados. / P. UCHA
  • Familia de Ares Zoreda García (3º de Primaria)

  • «Con ocho años, está cinco horas en el colegio y luego tiene que emplear dos más en casa. Renuncia a aficiones porque no llega a todo»

Tiene examen hoy de Matemáticas y el miércoles, de Sociales, por lo que este fin de semana 'tocaba' repasar. Pero los padres de Ares Zoreda García, alumno de tercero de Primaria en el colegio Los Pericones de Gijón, decidieron sumarse a la huelga de deberes con la tranquilidad, eso sí, de que lo lleva todo al día. Ven bien «abrir el debate, que se nos escuche, porque a veces trabaja más que los adultos. Si con ocho años pasa cinco horas en el colegio y luego tiene dos más de deberes, ¿qué será cuando tenga doce? A este paso, volvemos locos a los niños», señala su madre, Sonia, que todas las tardes le acompaña en las tareas escolares. Todas, salvo las dos que va a clases particulares. «Empezó a ir por un problema de dislexia, ya solucionado. Para él es una buena rutina, porque también se divierte, y decidimos mantenerla. Ésa es la principal razón, pero también porque, cuando estábamos trabajando los dos (ella está ahora en paro), no siempre podíamos. Y tampoco sabemos de todo».

«La profesora nos dijo a principios de curso que no mandaría tarea, salvo que los niños se hubiesen distraído en clase y no les hubiera dado tiempo. Eso nos parece bien, pero es que a veces viene con mucho más. Hay dos exámenes por semana. Y lo que notamos, a final de trimestre, es que el temario es tan extenso que se ven obligados a acelerar y, si no da tiempo en clase a explicar, lo mandan para casa». Dicho esto, ni Sonia ni Jonathan culpan al profesorado. «Los responsables no son ellos sino el sistema educativo, que lo está pagando con las familias. ¿Por qué en Finlandia, sin exámenes y con media hora de deberes, los escolares rinden tan bien? Hace falta un modelo más práctico y motivador».

«Cuando me llama una amiga para organizar una comida el fin de semana, le tengo que decir: 'Espera a ver qué deberes trae...'», añade Sonia, que coincide con su marido en que «condicionan la vida familiar». Ares va tres tardes a la semana a atletismo y tiro con arco. Le gusta el deporte. «Pero también la música. Yo tengo una guitarra española -indica Jonathan- y mi abuelo, Isidro Zoreda, fue director de la Sonatina Gijonesa. Pero el crío no llega a todo. Hay ocasiones en las que no va a extraescolares por los deberes».