El Comercio

«Una cosa así no podría ejecutarse bien nunca», advierten los técnicos mineros

Antes de poner por escrito su propuesta, Prointec recopiló los estudios sobre minería, hizo dos campañas de investigación geotécnica, a finales de 2011 y en el verano de 2014, y practicó diez sondeos de entre 35 y 409 metros de profundidad. El resultado, sin embargo, no convence a los ingenieros de minas y geólogos consultados. «Una cosa así no podría ejecutarse bien nunca», exponen.

«Cometen la equivocación de dar por viable el macizo de protección, sin estudiar bien todo lo que hay por debajo y por encima», reprochan. «En las capas inferiores se produce gas que ahora se extrae por ventilación, pero con el túnel se acumularía en el trasdós de las dovelas, generando bolsas de gran peligro», indican. «Es una zona sometida a subsidencia minera, como poco, el túnel pandearía hacia abajo en ese paquete de roca minada de un kilómetro que pretenden atravesar», desgranan. El terreno «está destinado a bajar milímetro a milímetro, año a año», apuntan. Los expertos también objetan a la solución para mina La Soterraña. «Es posible, pero muy costoso, porque al cortar materiales por debajo de la explotación, te encuentras con mercurio y óxido de mercurio que habrá que llevar a inertizar», avanzan. Ese agua que acceda al túnel «exigirá una depuración permanente, con lo que al final, lo que estás consiguiendo es una especie de nueva mina de mercurio en un túnel de alta velocidad», refiere.

El estudio informativo estuvo abierto a información pública, recibiendo 33 alegaciones, un número limitado para la ambición del proyecto.