El Comercio

El Arzobispo nombra vicarios, al delegado episcopal del clero y arciprestes en Oviedo

  • Se incluye, por primera vez, la figura del vicario de Pastoral

El Arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, ha procedido este martes a nombrar Vicarios episcopales, Delegado episcopal del Clero y Arciprestes en la Diócesis de Oviedo. De este modo Antonio Vázquez Escobar, ha sido nombrado Vicario episcopal de Pastoral. José Julio Velasco Bolaño, Vicario episcopal de Oviedo-Centro y Jesús Emilio Menéndez Menéndez, Vicario episcopal de Avilés-Occidente.

Por su parte, Manuel Antonio Díaz González, Delegado episcopal del Clero. Marcelino Ramón Garay Burgos, arcipreste de Oviedo. Eduardo Solís Fernández, arcipreste de Siero. Iván González Collado, arcipreste de El Fresno. Gonzalo José Suárez Menéndez, arcipreste de El Caudal. José Antonio Couso Fonteriz, arcipreste de El Nalón. José Aurelio Llorens González, arcipreste de Gijón.

José Antonio Alonso Artero, ha sido nombrado arcipreste de Covadonga. Jorge Cabal Fernández, arcipreste de Villaviciosa. Aurelio Burgos González, arcipreste de Llanes. Vicente Pañeda Requejo, arcipreste de Avilés. José Pérez Barcia, arcipreste de Pravia. Manuel Álvarez Rodríguez, arcipreste de Villaoril. José Luis Rodríguez Fernández, arcipreste de El Eo. Y Juan José Blanco Salvador, arcipreste de El Acebo.

En estos nombramientos se incluye, por primera vez, la figura del Vicario de Pastoral, a quien se le confía la misión de coordinar la actividad pastoral que corresponde a las Delegaciones episcopales, al Consejo pastoral diocesano y al Colegio de arciprestes, y promover, junto con el Director del Secretariado para el seguimiento del Plan pastoral diocesano, la fructífera realización de éste. El Vicario general, el Vicario episcopal de Pastoral y los Vicarios episcopales territoriales trabajan conjuntamente, y en comunión con el Arzobispo, para que la acción evangelizadora de la Diócesis manifieste, en las parroquias y comunidades cristianas que la componen, la unidad visible de la Iglesia. Asimismo, los Vicarios episcopales colaboran estrechamente con los arciprestes, a quienes compete impulsar y coordinar las actividades de su arciprestazgo, y ayudar a los sacerdotes y agentes de los distintos sectores de la pastoral en cuanto sea menester para que se cumpla de la mejor manera posible la obra evangelizadora y caritativa de la Iglesia.