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Investigan si un infiernillo o un cigarro desencadenó la tragedia de Cazanes

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Bomberos y efectivos de la Guardia Civil, en la casa de la localidad maliaya de Cazanes en la que tuvo lugar el incendio. / José SImal

  • Un virulento incendio causó la muerte de una mujer de 52 años y graves lesiones a su hermana, de 70. En el siniestro murieron también dos perros

La tragedia cayó como una losa en la pequeña localidad maliaya de Cazanes. Una mujer de 52 años, María del Pilar, M. M.-P., falleció y su hermana, de 70, sufrió graves quemaduras debido al incendio que asoló la vivienda en la que residían desde hace siete años. También murieron los dos perros, intoxicados por la inhalación de humo. El fuego se desencadenó poco antes de las nueve de la mañana. A esa hora, un vecino de la localidad alertaba al 112-Asturias al comprobar que de la casa parroquial -arrendada a las víctimas por el arzobispado de Oviedo -salía una gran columna de humo. Cuando los bomberos de Asturias y la patrulla de la Guardia Civil de Villaviciosa se personaron en el lugar, socorrieron inicialmente a una de las mujeres que estaba fuera de la vivienda. Fue ella la que avisó de que creía que su hermana estaba dentro.

Al mismo tiempo que los bomberos iniciaban las labores para sofocar las pavorosas llamas, la herida era trasladada al Hospital de Cabueñes por los técnicos del Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU). El alcance de sus lesiones obligó al equipo médico a determinar su traslado a la unidad de quemados del hospital madrileño de La Paz. Su estado era muy grave.

Los trabajos para apagar el fuego se prolongaron durante aproximadamente dos horas. Las labores se complicaron debido al derrumbe de parte de la vivienda siniestrada. Fue precisamente debajo de esos escombros donde fueron localizados los restos mortales de María del Pilar M. M.-P. Los dos animales yacían a escasos metros de distancia.

La autoridad judicial autorizó el levantamiento del cadáver sobre las 14.30 horas. Fue llevado al Instituto Anatómico Forense, en Oviedo, para practicarle la autopsia que determine las causas del fallecimiento.

La Brigada de Policía Judicial de la Guardia Civil de la comandancia de Gijón se ha hecho cargo de las investigaciones. El inmueble fue sometido a una exhaustiva inspección para localizar el foco del fuego. Según las primeras averiguaciones, el origen pudo ser un aparato encendido para calentar la casa, dadas las bajas temperaturas que se registraban en el exterior.

La vivienda parroquial

Las dos hermanas, originarias de Gijón, se habían ido a vivir a Cazanes hace unos siete años. Alquilaron la vivienda parroquial del arzobispado justo al lado de la iglesia de la localidad, la misma en la que durante años residió el vecino Jesús González. «Dicen que pudo ser un infiernillo o una colilla mal apagada, porque fumaban mucho las dos. Habrá que esperar a ver qué dice la Guardia Civil, pero esto ha sido una desgracia muy grande...», lamentaba.

El siniestro conmocionó al pueblo ubicado a escasos kilómetros de Villaviciosa y en el que en los últimos años han proliferado los negocios de turismo rural. «Me llamó por teléfono una vecina para avisarme de que había un incendio y me acerqué hasta aquí, pero no me imaginaba que iba a ser tan sumamente gordo», comentaba un vecino de Villaviciosa.

La vivienda, conocida en la zona como la casa rectoral, contaba con una primera planta y un sótano. La construcción quedó prácticamente derruida, pasto de las llamas. El pasado mes de agosto las llamas devoraban el almacén de un establecimiento hostelero en Villaverde, también en el concejo de Villaviciosa. En esa ocasión no hubo que lamentar víctimas, si bien la construcción quedó prácticamente destruida.