El Comercio

«Estudiar Cine o Moda ya no es un drama para los padres»

Alumnos del colegio Santa Teresa de Jesús recogen dípticos en uno de los estands de la feria.
Alumnos del colegio Santa Teresa de Jesús recogen dípticos en uno de los estands de la feria. / MARIO ROJAS
  • Bachilleres de 18 centros públicos y concertados asisten al Salón de Orientación Universitaria para decidir su carrera

Muy concurrido estuvo ayer el Hotel de la Reconquista. Cientos de alumnos de Bachillerato de dieciocho centros públicos y concertados de Asturias acudieron ayer al Salón de Orientación Universitaria, Unitour, que desde hace años organiza Círculo Formación, consultora especializada en educación, para que los estudiantes preuniversitarios puedan informarse sobre las universidades participantes y los grados que ofertan. En esta ocasión, eran 31, todas españolas, y pusieron a disposición de los alumnos todo tipo de materiales y, especialmente, ofrecieron datos de primera mano para poder comparar y tomar la mejor decisión para su futuro. «Hay mucha información. Notas de corte, becas, alojamientos universitarios...», detallaba al salir Laura García Iglesias, alumna de segundo de Bachillerato del Corazón de María (Codema), de Gijón.

En un año trascendental, en el que tendrán que pasar una prueba de acceso para estudiar en la Universidad, aún no saben cómo va a ser esa reválida. Ésa es la principal incertidumbre que tienen, aunque sus profesores tratan de llamarles a la tranquilidad diciéndoles que todo indica que «será muy parecida a la PAU actual». «Desde luego, con el poco tiempo que hay, no creo que dé tiempo a hacer ya muchas más modificaciones», añadía Laura que, como el resto de alumnos consultados por EL COMERCIO, demostró tener las ideas claras respecto a la carrera que le gustaría cursar. «Quiero estudiar Comunicación Audiovisual, pero antes de venir, no tenía muy claro dónde. Dependía de las ramas... Y ahora ya voy decantándome por algunas universidades, como la Carlos III de Madrid, que imparte una relacionada con el cine».

Psicología, Magisterio, Medicina, Ingeniería... Son las respuestas que, sin dudar, iban dando los estudiantes nada más abandonar la feria. Saben lo que quieren y se inclinan por grados tradicionales en un entorno en el que cada vez tienen más cabida ofertas formativas que hace solo unos años no existían. Es el caso de la Animación 3D o aquellas relacionadas con las nuevas tecnologías. Hay oferta porque hay demanda. «Y es precisamente esa formación que sustenta a las nuevas profesiones lo que hace que, para los padres, ya no sea ningún drama que los hijos estudien Moda o Cine», explica Miguel Morán, miembro de la organización de Unitour.

Experiencia internacional

A diferencia de lo que ocurre con los másteres -donde los estudiantes son ya más adultos-, los progenitores sí se implican en el proceso de elección de una carrera por parte de sus hijos. «Ahora respetan más sus elecciones; no los dirigen tanto, como se hacía antes, a carreras que, en su opinión, funcionaban. En este aspecto -añade Morán-, el acceso y manejo de internet en zonas urbanas y rurales ha influido mucho».

El perfil del preuniversitario también ha experimentado cambios. «Buscan salir fuera, no solo por la crisis, sino por tener una experiencia internacional». Es el caso de Gianluca Procopio, también alumno del Codema, que está decidido a estudiar Psicología, pero a ser posible en algún país del norte de Europa o en EE UU, «lugares donde también te dan facilidades de financiación». En la feria, los organizadores piden a los alumnos rellenar una encuesta para conocer sus intereses: si quieren opositar para acceder a la Administración, si aspiran a trabajar en una empresa, en una ONG, emprender... «Se ve que tienen ganas de innovar. Lo sienten como algo propio de su generación, de cuyas manos han salido grandes inventos trabajando en garajes».