El Comercio

Pronóstico favorable para el pulmón verde de La Cadellada

Crespo, Ovalle y Simarro, ante uno de los plataneros rebautizados como 'los colosos'. Abajo, uno de los jardines interiores.
Crespo, Ovalle y Simarro, ante uno de los plataneros rebautizados como 'los colosos'. Abajo, uno de los jardines interiores. / M. ROJAS
  • Los expertos prevén que el 85% de los árboles trasplantados en el entorno del HUCA supere los «cinco primeros años críticos»

De los 1.073 árboles que había en La Cadellada, se seleccionaron 375 para ser trasplantados y protegidos a la espera de que finalizaran las obras del HUCA para después volver a plantarlos en el lugar en el que habían crecido. De esa cantidad, finalmente se llevaron 320 al vivero habilitado a tal fin, de los cuales sobrevivieron 278. Es decir, el 87%. Un índice calificado de positivo por los responsables de aquella iniciativa, que esperan que se repita en el segundo trasplante. El que devolvió a 255 de esos árboles a La Cadellada en 2014.

Habrá que esperar hasta 2019 para saber cuántos sobreviven definitivamente a esta aventura, aunque de momento, explicaron ayer durante una jornada en el HUCA organizada por el Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias con motivo del Día Mundial del Urbanismo, las perspectivas son halagüeñas. «Ha habido alguna baja, entre doce y quince coníferas, pero estamos ahora con un 90% de supervivencia», explicaba Miguel Crespo Vázquez, quien junto con Daniel Simarro González, ambos ingenieros de Gispasa, participaron en el proyecto. Cuando pasen los primeros cinco años «críticos», confían en que se mantengan vivos en torno al 85%. «Sería un éxito», reconocían en una jornada en la que se detalló el proceso seguido para dar forma al enorme jardín en el que se ubica el HUCA.

No en vano, recordaron, «construir un hospital dentro de un parque» fue uno de los principios que desde un primer momento guió a la Consejería de Sanidad a la hora de definir el proyecto para el HUCA en La Cadellada. En total, «se han liberado» árboles por valor de más de tres millones de euros y, avanzó Crespo, este invierno tienen intención de completar el primer anillo verde, jalonado de cerezos. También precisaron que la red de riego se irá eliminando poco a poco, en función de la adaptación de los árboles trasplantados, para dar una imagen de «pradera natural» y evitar que los jardines del HUCA se asemejen a un campo de golf, indicó Crespo en una charla en la que también participaron Jesús Menéndez, director y coordinador técnico del proyecto, y Rafael Ovalle, asesor en Jardinería y Paisajismo, y a la que asistió el consejero de Sanidad.