El Comercio

El Sespa remite a 500 pacientes coronarios de Jarrio a Gijón tras sufrir demoras de dos años

El Hospital de Jove se encuentra en proceso de reforma y ampliación de sus instalaciones.
El Hospital de Jove se encuentra en proceso de reforma y ampliación de sus instalaciones. / DANIEL MORA
  • En el hospital del Occidente hay enfermos que llevan esperando por un electrocardiograma desde febrero de 2015

Falta mes y medio para que acabe el año y al Servicio de Salud del Principado (Sespa) le ha entrado prisa. Prisa por aligerar sus abultadas listas de espera, en las que se encuentran más de 120.000 personas, y, sobre todo, por intentar erradicar, por enésima vez, sus demoras quirúrgicas de más de seis meses. Según ha podido saber EL COMERCIO, el Sespa ha aumentado de forma notable las derivaciones hacia los hospitales concertados. La sanidad privada, con la que el Sespa tiene conciertos de actividad, está recibiendo muchos más pacientes de los pactados. Desde el Sespa se está solicitando a los centros concertados una mayor celeridad en sus quirófanos para hacerse cargo de «actividad adicional».

La intención de la Consejería de Sanidad es reducir las demoras, tanto las quirúrgicas, como las de consultas y pruebas diagnósticas. Y quiere hacerlo antes de que finalice 2016, tal y como se comprometió en el reciente Debate de la Región el presidente del Principado, Javier Fernández. La realidad ante la que se encuentra el Sespa es la 18.458 personas en lista de espera para operarse. De ellas, es especialmente sensible la situación de 706 pacientes que llevan aguardando más de seis meses para pasar por el quirófano. Otros 29.030 están pendientes de una colonoscopia, una mamografía, un TAC, una ecografía y una resonancia, mientras que la bolsa de pacientes pendientes de acudir a consulta llega a 72.817.

El Hospital de Jove, en Gijón, ya ha recibido los primeros encargos. El servicio de Urología ya ha operado a medio centenar de pacientes remitidos desde Cabueñes y el HUCA. Asimismo, en lo que queda de año, el centro concertado gijonés tendrá que sacar adelante una bolsa de 500 pacientes coronarios de Jarrio pendientes de la realización de un electrocardiograma. Entre muchos de estos enfermos hay casos que «preocupan», según diversas fuentes consultadas, ya que llevan casi dos años esperando por esta prueba. Algunos de esos usuarios, en lista de espera desde febrero y marzo de 2015, sufren cuadros de estenosis aórtica severa. Debido a la demora en el diagnóstico su dolencia se ha agravado, «lo que complica su tratamiento». Desde el Sespa se asegura que lo ocurrido en Jarrio «es puntual». La dificultades por encontrar un cardiólogo para este área sanitaria demoró la solución, lo que llevó a la Administración a tomar la decisión de enviar pacientes a Gijón. Además de Jove, el Servicio de Salud también ha incrementado sus derivaciones a Cruz Roja, en Gijón, y al Hospital Avilés, todos ellos integrados en la red sanitaria concertada. Sanidad no solo busca reducir las demoras en sus quirófanos y presentar unos mejores resultados al finalizar el año, sino que pretende sanear los hospitales antes de la hipotética aprobación del decreto de demoras máximas, una normativa que fijará por ley los tiempos máximos de atención en la sanidad pública. Una vez que esta norma entre en vigor, los pacientes dispondrán de una herramienta legal para reclamar cuando la espera no se ajuste a lo pactado para cada proceso clínico. El gobierno socialista negocia los pormenores del decreto con IU, que exige como condición para apoyar la ley que no se promuevan derivaciones a la sanidad privada.