El Comercio

Solo Colunga y Corvera solicitan la revisión catastral para actualizar el IBI

  • La decisión de subir el recibo será de los ayuntamientos, que ya tienen luz verde en el Ministerio de Hacienda

Solo dos de los 78 ayuntamientos asturianos, Colunga y Corvera, han pedido revisar la valoración catastral de sus inmuebles urbanos para poder subir o bajar el recibo del IBI y otros impuestos municipales. El Boletín Oficial del Estado publicó el pasado día 1 de octubre el listado completo de los municipios de toda España que cumplen con los requisitos para dicha actualización automática, que exige, al menos, que no se haya producido otra anterior en los últimos cinco años.

Además de que pasen cinco años desde la anterior revisión, el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas exige que «se pongan de manifiesto» diferencias sustanciales entre los valores de mercado y los que sirvieron para el actual coeficiente. En los dos casos asturianos, según la Dirección General del Catastro, se ha comprobado «la concurrencia de los requisitos exigidos». En el caso de Colunga, la última revisión fue en 1999, hace 17 años; en el caso de Corvera, en 2001. La entrada en vigor de la revisión será inmediata, con fecha de 1 de enero de 2017, aunque los nuevos coeficientes deberán establecerse en los Presupuestos Generales del Estado de 2017, de los que aún no hay fecha de aprobación debido al bloqueo político, con un Gobierno en funciones.

Oviedo, por su parte, aprobó recientemente las ordenanzas fiscales para el próximo ejercicio, con una rebaja del IBI para los inmuebles residenciales y un tipo diferenciado para aquellas grandes superficies, suelo de usos industriales u oficinas que superen valores catastrales del millón de euros.

La gran mayoría de los 2.452 consistorios españoles que ha pedido a Hacienda la actualización lo hace para obtener de forma indirecta una subida del IBI. No suben los tipos del impuesto pero sí el valor del bien al que se le aplica.

El 90% sube los valores

En base a valoraciones anteriores, Hacienda dispone del dato de que el 90% de los ayuntamientos que pide la revisión lo hace para subir los valores y solo un 10% para rebajarlos. A nivel nacional, algunos municipios que realizaron la última revisión en 2007, en pleno 'boom' inmobiliario, pretenden ahora reflejar la pérdida de valor del sector inmobiliario desde entonces, aunque la medida suponga un perjuicio para sus arcas públicas porque ingresarán menos por el IBI.

No obstante, y aunque algunos revisen a la baja los valores catastrales podrían elevar los tipos del IBI para evitar que los ingresos aportados por este impuesto se desplomen. Desde Hacienda explican que esta actualización no supone necesariamente una subida del IBI y que en todo caso corresponde a los ayuntamientos dicha responsabilidad.