El Comercio

Los padres de la concertada se preparan para dar la batalla por los convenios

Sandra Ruiz.
Sandra Ruiz. / M. ROJAS
  • La presidenta de Concapa, que no renovará su cargo en marzo, organizará reuniones en los centros para defender la libertad de elección educativa

2017 será un año clave para la escuela concertada, porque a partir de marzo, la Consejería de Educación empezará a negociar los conciertos suscritos en los últimos cuatro años. La caída de la natalidad resultará un factor fundamental, pues solo en el primer curso de la segunda etapa de Infantil (esto es, los niños de tres años) han quedado 2.600 plazas vacías sumando las dos redes. La pública -con una oferta más abultada, de unas 6.600 plazas- ha visto cómo dejaban de llenarse el 35% de ellas, mientras que la concertada, con unas 2.200, el 17,25%. Conocidas estas cifras, no fueron pocos los docentes que el pasado mes de mayo comenzaron a hablar de la necesidad de revisar conciertos habiendo puestos libres en la pública. Y señalaban también que «la concertada tenía sentido cuando la pública no podía asumir toda la demanda».

El consejero de Educación, Genaro Alonso, es conocedor de que el Supremo deniega la supresión de unidades en la concertada si hay demanda y aunque existan plazas libres en la pública. Sucedió en Andalucía. «Los jueces dicen que es un derecho consolidado y si hay demanda, no hay razón para el cierre. Nosotros no pretendemos judicializar el asunto, sino que las dos redes coexistan en armonía». Ahora bien, en una entrevista concedida a EL COMERCIO, avanzaba que «lo que hay que hacer es repartir la carga de la bajada de la natalidad entre la pública y la concertada».

«Si hay menos niños, la consejería tiene que gestionar los dineros que tiene y estamos dispuestos a hablar», afirmaba Carlos Robla, secretario autonómico de Escuelas Católicas, pero advertía también de que la patronal buscará por todos los medios que la oferta se mantenga y permanezca. «Llenar los colegios públicos a costa de restar conciertos es una solución chusca», afirmaba.

En la misma línea se posicionan los padres, la Concapa (Confederación Católica Nacional de Padres de Familias y Padres de Alumnos). Su presidenta en Asturias, Sandra Ruiz, asegura su disposición al diálogo con un equipo que, espera, «esté abierto a escuchar». Sin embargo, «por la trayectoria ideológica» de los gobiernos socialistas, no oculta su preocupación, ya que «no hay una defensa de la libre elección educativa».

Además, aún tiene muy presente sus inicios en el cargo, cuando la negociación con la anterior titular, Ana González, comenzó presentándole ésta la supresión de una treintena de unidades. «Era algo inaudito, impresionante, porque había demanda». De ellas, veinte correspondían a colegios de Fomento, que separan por sexo. «Dentro de la libertad de elección, los padres tienen esa opción. ¿Es que acaso hacen daño a alguien?», se pregunta. «Desde nuestro punto de vista es una opción más».

Por eso, quiere que los padres conozcan bien sus derechos y a qué se pueden enfrentar el año que viene. «A la concertada le acompaña siempre esa idea de subsidiariedad y no es así. Es complementaria de la pública. La Constitución recoge la libertad de elección, da opción a los padres a que elijan la educación que mejor consideren. De ahí que haya, al menos, dos opciones para poder escoger».

Conocer los derechos

En este punto, alude a la campaña 'Concertados', de ámbito nacional, en la que se invita a pensar que, «si podemos elegir cosas tan sencillas como el modo en que tomamos el café, también podemos elegir cosas más importantes como es la educación de los hijos». En esa defensa, asegura, «patronal, sindicatos y asociación de padres estamos todos a una».

De ahí que Concapa les haya planteado tanto a los titulares de los centros educativos como a las centrales la necesidad de organizar reuniones en los centros con el fin de que «los padres sepan lo que realmente es un concierto y los medios de los que se dispone. Porque faltan recursos tecnológicos y humanos. En el caso de los niños con necesidades educativas especiales, no son suficientes y eso constriñe el convenio suscrito».

En dichos encuentros, la Concapa hará hincapié en la importancia de «la pedagogía del concierto», de conocer bien el proyecto educativo y el plan general anual (PGA), pues «con el actual sistema de elección de centro, en el que las familias eligen en función de la letra del apellido, que sale a sorteo, no todos están en el colegio que quieren y, a veces, no conocen el proyecto educativo». En su opinión, «hace falta mayor implicación. Muchas veces, hasta que un asunto no nos afecta directamente, no se ve la necesidad de reivindicar». Sandra Ruiz -que ha decidido no renovar su cargo en marzo- ya ha empezado a contactar con los presidentes de las 53 asociaciones de padres y madres que constituyen la Concapa en Asturias para renovar la directiva. «Ésta es una labor altruista en la que se requiere tiempo para asistir a las reuniones con la consejería, el consejo confederal, el escolar... Y conocer bien el contenido de leyes y decretos».