El Comercio

El portavoz del Principado, Guillermo Martínez.
El portavoz del Principado, Guillermo Martínez. / MARIO ROJAS

El Principado avisa a Fomento de que no admitirá nuevos retrasos en los planes ferroviarios

  • Javier Fernández ordena a su consejera que se ponga en contacto con patronal y sindicatos para incrementar la presión sobre el nuevo ministro

Ana Pastor cumplió su promesa con los conductores asturianos y fue la ministra de Fomento que inauguró el último tramo pendiente de la autovía del Cantábrico (A-8). Su balance ferroviario, sin embargo, abunda en sombras. La variante de Pajares, la integración de Avilés y Gijón, el metrotrén sin uso, la culminación del tramo de Feve con Navia, las vías para el soterramiento en Langreo, las dudas con el tramo Lena-Gijón o la sangría de pasajeros de las cercanías han ido alimentando un clima de hartazgo al que deberá hacer frente su ahora sucesor, Íñigo de la Serna.

La sociedad civil empieza a movilizarse. De un lado, un grupo de técnicos están hilando los contactos para conformar un grupo de presión para el corredor atlántico, cuya espina dorsal es la mejora del tramo ferroviario entre León y Gijón. Del otro, sindicatos y patronales reclaman al Principado que lidere un «frente común» para desencallar la cuestión ferroviaria y lograr una auténtica «igualdad de oportunidades competitivas» con la fachada mediterránea. Espolea a estos movimientos el recuerdo de lo sucedido en junio, cuando un centenar largo de supresiones de trenes en Feve generó tal oleada de indignación que la propia ministra tuvo que intervenir en la cuestión, y ordenar al presidente de Renfe que acudiera al Principado a templar los ánimos.

Los alcaldes y el propio ejecutivo regional recogieron ayer el guante que se le está lanzando. «Nos parece adecuado y oportuno que otras asociaciones y colectivos se pronuncien sobre la cuestión», explicó el portavoz del Principado, Guillermo Martínez, tras la reunión del consejo de Gobierno. Según indicó, el presidente Javier Fernández ha encomendado a la consejera de Infraestructuras, Belén Fernández, que «tome contacto con las organizaciones económicas y sociales de nuestra comunidad para abordar este asunto».

El Principado no está dispuesto a conceder a De la Serna las facilidades con las que inició su relación con Ana Pastor. En su primer encuentro, la consejera se entrevistó con la titular de Fomento y celebró el «restablecimiento de la normalidad de las relaciones institucionales» entre ambas partes. Pastor y Fernández acordaron entonces convocar mesas técnicas para abordar los problemas asturianos «con el detalle que merecen».

Aquella sintonía inicial se fue perdiendo ante lo que la consejera interpretó como «incumplimientos reiterados» y mejor trato a las obras de otras comunidades. En esta nueva etapa el Principado quiere aplicar sobre De la Serna parte del marcaje que ya se ejercía sobre Pastor. «Lo que vamos a reclamar, con toda contundencia, es el cumplimiento de los compromisos del Gobierno de España, que los viene incumpliendo reiteradamente», señaló el portavoz del Ejecutivo regional.

Impulso en Santander

En el Principado vigilan de reojo los primeros pasos del ministro, que han pasado por anticipar que e BOE de esta semana incluirá el proyecto básico para desdoblar el tramo de cercanías Torrelavega-Santander. «No vamos a entrar a opinar sobre los planes del ministerio en otras comunidades», concedió Guillermo Martínez, antes de remarcar que el Principado urge un calendario para sus infraestructuras y advertir de que «otros planes de Fomento no deben llevarse a cabo a costa de Asturias».

«Estamos ante una asignatura muy pendiente, en la que los avances logrados en la legislatura pasada fueron prácticamente nulos, fue como avanzar sobre una cinta de gimnasio, en la que si alguien suda somos nosotros que sufrimos las consecuencias», abundó Ignacio Palacios, presidente de la Federación Asturiana de Concejos de Asturias (FACC). El también regidor de Navia recuerda que, en su localidad, la antigua Feve (hoy integrada como división de Renfe) ofrece solo dos frecuencias con Oviedo, en un viaje que se prolonga más de tres horas. En coche es posible superar el trayecto en apenas una hora y veinte minutos.

«El tren es un símbolo de modernidad, porque es sostenible medioambientalmente y permite articular los territorios. Lo estamos viendo en toda Europa y en parte del país, pero no aquí», lamentó el representante de los alcaldes. Dada esta realidad, Palacios animó a que «todos debemos empujar para desarrollarlo aquí, en el área central y en las alas».