El Comercio

La oposición en pleno pide al ministro De la Serna una reunión al margen del Principado

Héctor Piernavieja se acerca al escaño de Ovidio Zapico, en la Junta General.
Héctor Piernavieja se acerca al escaño de Ovidio Zapico, en la Junta General. / PABLO LORENZANA
  • Las regiones pendientes del AVE se empiezan a movilizar para incrementar la presión sobre el sucesor de Ana Pastor

El hartazgo por los problemas ferroviarios de la región estaba alimentando un frente político que ayer sufrió sus primeras fisuras. A iniciativa de IU, todos los grupos de la oposición acordaron firmar una carta en la que solicitarán una reunión con el nuevo ministro de Fomento, Íñigo de la Serna. Según explicita la misiva, el objetivo es «conocer de primera mano toda la información relativa al corredor León-Asturias, el estado actual de la obra y las dificultades actuales para su finalización, así como los plazos que se manejan para la conclusión de la misma».

Los portavoces del PP, Podemos, IU, Ciudadanos y Foro en la comisión de Infraestructuras rubricaron una petición a la que el PSOE rechazó sumarse. «Que se sepa claramente el papel de cada uno, una comisión no tiene entre sus competencias relacionarse con el Gobierno de España; es el Gobierno de Asturias el que debe hacerlo, bien, mal o regular», justificó Fernando Lastra, portavoz del grupo socialista.

El diputado recordó que tras la toma de posesión de De la Serna, la consejera de Infraestructuras le solicitó una entrevista para tratar la situación de la variante de Pajares y las obras pendientes en la región. Para llegar al encuentro con mayor respaldo, el presidente del Principado, Javier Fernández, encomendó a la consejera que se reúna durante los próximos días con sindicatos, políticos y asociaciones, al objeto de consensuar una lista de obras estatales pendientes.

Una vez celebrada la cita, «el parlamento podrá pedirle cuentas del resultado, pero no ir ellos, los parlamentarios, cuando no estamos ni de acuerdo en qué pedir», reprochó Lastra. Para el portavoz socialista «no es correcto, no es normal, no es razonable que una comision pida una reunión con un ministro del Gobierno de España». A modo de admonición, Lastra expresó que «cuando se intenta distorsionar o alterar el funcionamiento de las instituciones todo acaba mal».

Distinta opinión inspira al impulsor de la iniciativa. Ovidio Zapico, de IU, señaló que «desgraciadamente el PSOE no ha querido firmar esta carta, lamentamos que no haya unanimidad, que prefieran ir a Madrid como Gobierno regional y no como podría haber sido este frente parlamentario, unánime». El diputado sostiene que la solicitud que dirigirá a Fomento la Junta General y la que ya ha remitido la consejera «no son antagónicas».

«Que haya cosas que nunca se hicieran no quiere decir que no se puedan hacer, venimos para romper moldes», argumentó Héctor Piernavieja, desde Podemos. «El viejo trazado por Pajares poco tiempo más aguantará como vía de transporte de mercancías a la meseta, y la urgencia por la apertura de la variante debería ser motivo suficiente para poder posicionarnos conjuntamente».

Un frente «con nuevas bases»

Desde la sociedad civil, el colectivo Asturias al Tren también trató de levantar sus propios matices. Están a favor de un frente por el ferrocarril pero «sobre bases nuevas». El principio que proponen es que «los clientes de cercanías primero, por ser el tren de proximidad al ciudadanos, las vías del AVE de la minoría después».

Las divergencias surgen en la región, mientras fuera otras regionales se movilizan también para poner sus deseos sobre la mesa de De la Serna. En Extremadura por ejemplo sindicatos, empresarios y gobierno regional firmaron un pacto por el tren en marzo que ahora vuelven a reactivarse. Por de pronto, el ministro ya ha concertado un encuentro la semana que viene con el presidente extremeño. Antes se verá con el de Murcia, región pendiente de sacar adelante sus conexiones con Murica, Cartagena y Lorca. Miguel Ángel Revilla, presidente de Cantabria, confía en que la llegada de su paisano al ministerio se traduzca en avances en la conexión ferroviaria.

Para no perder el compás, el propio Alberto Núñez Feijóo ha apelado al Parlamento gallego para unirse en la reivindicación de que el AVE llegue a la comunidad vecina en 2018.