El Comercio

«Al volante, un despiste tonto puede costar vidas»

Miembros de la asociación, con un familiar de un paciente.
Miembros de la asociación, con un familiar de un paciente. / M. Rojas
  • La Fundación Avata traslada su apoyo a víctimas de accidentes de tráfico ingresadas en el Hospital Central

. «He vuelto a nacer». El gijonés Sergio Carmona, de 34 años, lleva casi un mes ingresado en el Hospital Universitario de Asturias (HUCA). El pasado 27 de octubre sufrió un «duro accidente de moto» y ahora solo piensa en aprovechar esta segunda oportunidad que le ha dado la vida. Como él, otras ocho personas, víctimas de accidentes de tráfico, están ahora mismo ingresadas en el centro sanitario. Ayer recibieron la visita de miembros de la Fundación Avata de Ayuda al Accidentado –acompañados por integrantes del Motoclub Asturguardianes y representantes del Real Oviedo–, con motivo del Día Mundial de las víctimas de accidentes de tráfico que se conmemora mañana.

Al volante, «un despiste tonto puede costar vidas», dice concienciado Sergio Carmona. Lo sabe bien. Un día montaba su moto para ir a trabajar, pero su ‘fiel amiga’ y el destino chocaron con un autobús urbano en una calle de Gijón. Dos segundos más tarde yacía en el suelo con «mucho dolor» y sin saber si su vida terminaría en ese instante. Poco recuerda de lo sucedido, pero lo que sí tiene muy presente es que «no volveré a coger nunca más una moto. Creo que si hubiese ido en un coche, el accidente hubiese sido muy distinto», confiesa.

Quizá después de la rehabilitaciónvuelva a recuperar la confianza para montar su scooter otra vez, pero ahora tiene claro que solo quiere hacer lo correcto: «Cruzar la calle por los pasos de peatones, respetar los semáforos y circular a una velocidad adecuada». La tragedia no solo le afectó a él sino también a su familia. «Me dicen que he vuelto a nacer y ese es el mejor regalo que tengo, seguir viviendo», reconoce.

Aumento de siniestros en bici

Como él, otras víctimas de accidentes de tráfico tienen el mismo miedo. Miedo de volver a «vislumbrar esa luz al final del túnel». Y es que, según explica la directora de la Fundación Avata en Asturias,Gema Rodríguez, este año ha habido un incremento de las muertes por accidentes de tráfico en la región:22, cuatro más que en 2015. Y un dato que hay que tener en cuenta es que «hay un repunte en estos últimos meses de muertes por accidentes de bicicleta. Quizá por el buen tiempo o por la moda de pasear en bici que se ha instalado en la sociedad», apunta Rodríguez. Aún así, «el riesgo de sufrir un accidente de moto sigue ahí y es de los más altos».

«Siempre están con la misma excusa: ‘no te vi, no te vi’. No respetan a los que vamos en moto», se lamenta Alejandro García, de 26 años, al que un turismo tiró al suelo hace una semana.Está ingresado en el HUCA a la espera de que le baje la hinchazón de la pierna para poder entrar en quirófano.El accidente le ha supuesto un parón imprevisto en su actividad habitual. «Estaba preparando oposiciones a la Guardia Civil y espero poder llegar en buen estado a las pruebas físicas que se celebran en junio», cuenta.

Pese a la oposición de toda su familia, lo que sigue en los planes de Alejandro –como su padre, un apasionado de las dos ruedas desde pequeño– es «volver a coger una moto». De hecho, estos días ingresado mata el tiempo mirando revistas de motociclismo y hasta piensa en «comprar una nueva». Eso sí, promete que andará con «cincuenta mil ojos en la carretera».

Historias como las de Alejandro y Sergio son la cara positiva de la moneda. La negativa es la de los cientos de personas que cada año pierden la vida en la carretera. Este lunes se guardará un minuto de silencio en Oviedo en recuerdo de las víctimas de accidentes de tráfico.

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