El Comercio

Gijón registra tres casos de violencia sexista en menos de ocho horas

  • La Policía Local detuvo a un hombre por incumplir la orden de alejamiento y a otros dos tras ser denunciados por sus hijas de agredir a sus madres

Tres casos de violencia sexista en menos de ocho horas. Gijón cerró la madrugada del domingo con tres detenciones de otros tantos individuos sospechosos de ser maltratadores. En dos de los casos fueron, además, sus hijas menores las que denunciaron a sus padres.

Así consta en el atestado elaborado por el Consistorio gijonés. De acuerdo al parte oficial, todo comenzó a la una de la madrugada, cuando una mujer alertó que su expareja, con orden de alejamiento, la seguía por el barrio de Cimadevilla.

Llegados al casco antiguo de la ciudad, los agentes recorrieron la zona y se encontraron con J. A. C. M., de veinte años, con una orden de alejamiento en vigor de la mujer a la que acosaba, por lo que fue detenido.

Las otras dos llamadas se produjeron con menos de una hora de diferencia y, en ambos casos, tuvieron como protagonistas a niñas menores, encargadas de dar la voz de alerta, y a individuos de nacionalidad boliviana, que resultaron detenidos.

«Mi padre pega a mi madre»

Fue a las 6.50 horas cuando en la Policía local gijonesa se recibió una llamada de una adolescente, de 17 años. Decía ella que sus padres estaban protagonizando una fuerte pelea. Llegados al domicilio, en la calle del Roncal, en el barrio de El Llano, los agentes se dieron de bruces con lo que la menor relató por teléfono: un hombre estaba golpeando a una mujer en una habitación.

V. I. A. S., de 42 años y nacionalidad boliviana, fue detenido en el acto, mientras que la víctima de la agresión quedó en la casa, al cuidado de sus tres hijos, todos menores de edad.

Sin apenas concluir esa operación, de nuevo en la Jefatura de la Policía local se recibió otra llamada. Esta vez la comunicante decía que llamaba en nombre de una niña doce años que cuenta lo mismo: «Mi padre pega a mi madre». Llegados al domicilio, este en el barrio de El Coto, los agentes preguntaron a la pareja de adultos sobre lo ocurrido. Ambos confirmaron una fuerte discusión, aunque negaron que hubiera habido agresión física de por medio.

No obstante, los policías constataron que el marido y padre, A. I. D. D., de 36 años, tenía pendiente una orden de expulsión del país, por estancia irregular, que suma a la nueva acusación de violencia ante una menor, por lo que quedó detenido.