El Comercio

La defensa de los acotamientos une a ecologistas, universidad y Asmadera

Castaños calcinados en Xenestaza (Tineo) en diciembre de 2015.
Castaños calcinados en Xenestaza (Tineo) en diciembre de 2015. / I. R.
  • Temen que la reforma impulsada por PSOE, PP y los ganaderos para permitir el pastoreo en las zonas calcinadas incremente los incendios

Tras un incendio los animales tiene prohibido entrar a pastar durante los siguientes años, so pena de multa a su dueño. La medida lleva incorporada a la Ley de Montes asturiana de 2004 y contra ella siempre se manifestaron, sin éxito, los sindicatos agrarios. En los últimos meses, sin embargo, han convencido a actores claves del PSOE, PP e IU, grupos que impulsan ahora una reforma exprés. De salir adelante, la ganadería quedaría eximida de semejante veto.

Aunque la propuesta está amparada por el grupo socialista, el que sostiene al Gobierno, la Consejería de Desarrollo Rural trata de resistirse o, al menos, reconducirla. Para ello ha solicitó informes jurídicos a la Universidad de Oviedo, y dictámenes a la Escuela de Montes de la Universidad Politécnica de Madrid y a la propia Universidad Politécnica de Mieres. Los trabajos determinan que la reforma es contraria a la Ley de Montes estatal, provocaría más incendios y aceleraría de forma irreversible la erosión de los suelos.

María Rosario Alonso, catedrática de Derecho Administrativo, firma el estudio jurídico. En él analiza el texto de la reforma, que textualmente asegura que hay que excluir al pastoreo de todo acotamiento porque es lo que impone la última modificación de la normativa estatal. «No hay base legal alguna para sostener tal interpretación», opone la profesora. La ley estatal mantiene la prohibición a las «actividades incompatibles con la regeneración» de los pastos, y es a esa frase a la que le ha eliminado la especificación del pastoreo. En consecuencia «lo que antes estaba prohibido en todo caso, ahora podrá estar prohibido o permitido, según las circunstancias que se den en cada caso ante un incendio estatal». La entrada de animales en la superficie calcinada es legalmente posible «solo en la medida que el pastoreo no ponga en riesgo la regeneración del monte». El problema es que la iniciativa no prevé condición alguna. Directamente permite la entrada de los animales, en todos los casos, perjudiquen o no a la recuperación del pasto.

La Politécnica de Madrid se centró en comprobar en qué circunstancias el pastoreo es compatible con la regeneración de la vegetación. Los ingenieros analizaron el territorio asturiano y sus incendios, confirmando que «el pisoteo del ganado siempre provoca la compactación del suelo» lo que en montes quemados recientemente «contribuye significativamente a acelerar e incrementar la intensidad de los procesos de degradación por erosión y lavado». En zonas de pendiente «los efectos son especialmente graves». El fin de los acotamientos «no está justificado ni desde el punto de vista ecológico ni pastoral. Pero, además, su autorización puede generar beneficios o expectativas de beneficio» para quien provoca el fuego, «por lo que puede contribuir a mantener o incrementar su incidencia en el futuro».

En el mismo sentido, Asmadera, la patronal que agrupa a un centenar de empresas madereras, ha remitido una carta expresando que «no nos cabe duda que de eliminarse el acotamiento al pastoreo, aumentarán los incendios forestales».