El Comercio

Feve ensayará en Asturias el primer tren autopropulsado por gas licuado

  • Sustituirá un motor diésel en una unidad que a principios de 2017 hará pruebas en el tramo entre Trubia y Baíña

El primer tren de pasajeros impulsado por gas natural licuado verá la luz en Asturias. Feve adaptará un ferrocarril autopropulsado de su parque diésel para que emplee como combustible gas natural licuado. Se trata de un proyecto innovador, cuyas pruebas piloto se realizarán a principios de 2017, en el tramo de 20 kilómetros entre la estación de Trubia y la de Baíña con extensión a Figaredo.

Según comunicó ayer Renfe (la empresa que hoy tiene absorbida a Feve), el ingenio se está avanzando junto a Gas Natural Fenosa y Enagás, en colaboración con el Institut Cerdà y Bureau Veritas. Supone el primer ensayo de este tipo «en el mundo del sector ferroviario de viajeros, con el objetivo de verificar la viabilidad de una solución con potenciales ventajas ambientales y económicas para los tráficos que se desarrollan actualmente con tracción diésel». En concreto, se espera que reduzca las emisiones de óxidos de nitrógeno, de azufre, micropartículas, monóxido de carbono y haga menos ruido.

La operación se ejecutará sobre una unidad 2600, a la que se instalarán depósitos de gas licuado y se cambiará un motor diésel. Mantener una cabeza tractora con cada combustible facilitará comparar los resultados.

Entre 2009 y 2011 la empresa pública de vía estrecha, en colaboración con el Principado y la Fundación Cidaut, desarrolló un prototipo impulsado con una pila de hidrógeno, a una velocidad de 20 kilómetros por hora. Feve no fabrica trenes, pero con este 'Fabiolo', que así se llamaba, confiaba en transferir tecnología a la industria del sector.