El Comercio

70 menores asturianas fueron agredidas por sus parejas en menos de tres años

  • Los centros asesores trataron 44 casos entre 2014 y 2015 mientras el de Cavasym elevó a 26 la cifra de adolescentes asistidas desde enero

No llamó ella. No suelen hacerlo. Siempre es la madre o el padre quien da el paso. Y ayer volvió a ocurrir. El teléfono del Centro de Atención a Víctimas de Agresión Sexual y Maltrato (Cavasym) sonó. Al otro lado de la línea, de nuevo un adulto contaba el caso de una adolescente acosada y agredida. No por sus compañeros de clase. El acosador y agresor es un exnovio que no acepta la ruptura. Con ella, a la que Cavasym prestará asistencia psicológica de forma inmediata, son 26 las menores asturianas que ya han pasado por el centro desde enero.

Una cifra que se multiplica al conocer la actividad de los centros asesores de la mujer. Estos organismos, financiados por el Principado, son gestionados por ayuntamientos o mancomunidades (los de Aller, Avilés, Cangas del Narcea, Gijón, Langreo, Laviana, Llanes, Mieres, Oviedo, Siero, Teverga, Valdés y Vegadeo, así como las mancomunidades de la Comarca de la Sidra y las Cinco Villas) y ofrecen información y asesoramiento jurídico gratuito a todas las asturianas.

Por ellos pasaron en los dos años anteriores 44 menores. Todas con un caso de violencia de género. Todas con edades comprendidas entre 15 y 17 años. Otras 67 contaron lo mismo, aunque sus edades estaban entre los 18 y los 19 años. «Muy jóvenes, es impresionante lo que está pasando», reconocía a EL COMERCIO la presidenta de Cavasym, Mariti Pereira.

Como ella opinan en el Centro Asesor de la Mujer de Gijón. La directora de la Oficina de Igualdad, Felisa Soria, mostró ayer su preocupación «por los dos casos de menores de edad que han visto en el centro hasta octubre».

Un centro por el que pasaron 429 gijonesas para consultar, exclusivamente, «casos de violencia de género». Aunque la franja de edad mayoritaria es la que oscila entre los 35 y 49 años, insiste Soria en que «es significativa la violencia padecida por mujeres entre los 25 y los 34 años». Conforman el 20% del total. Con la pirámide de edad sobre la mesa, Soria insiste: «Es muy preocupante que se haya atendido a 21 menores de 24 años. De ellas, seis tienen menos de veinte años y luego están dos menores de edad».

Educación en igualdad

Los expertos apuntan un crecimiento de agresiones, pese a los años de campañas de información y de formación en las aulas. Apuntan, precisamente, a los recortes en educación, tanto económicos como ideológicos, a la falta de «educación afectivo-sexual. Falta educación en igualdad», asegura Mariti Pereira.

Su apunte quedó como una de las conclusiones en el IX Congreso Mundial de Bioética celebrado el pasado mes de octubre en Gijón. Expertos de todo el mundo secundaron la teoría de que los jóvenes repiten roles machistas del pasado, algo de lo que culpan, además de a la falta de esa educación en igualdad, a los modelos «que fomentan determinados programas de televisión (los más vistos, por otra parte) y las redes sociales.

De hecho, la campaña que desarrolla Gijón con motivo de la celebración el viernes del Día Internacional contra la Violencia sobre las Mujeres lleva por lema ‘A golpe de clic’, ya que son muchas las agresiones que se amparan en el anonimato de las redes sociales. Un mundo en el que, curiosamente, las silenciadas son «las mujeres de más edad». Ellas también sufren ese acoso, «pero no se ve tanto».

Con estos mimbres, el Principado prepara un escudo en forma de mapa de ocio. Quiere saber dónde y cómo pasan su ocio los jóvenes asturianos, un proyecto que desarrollará la ONG Acción en Red. Ella está celebrando grupos de trabajo con jóvenes, para conocer la situación, a modo de experiencia piloto, en Oviedo y en la Comarca de la Sidra.

Los resultados servirán para la elaboración de una guía para profesionales de oficinas de información juvenil y consejos de la juventud, con el fin de que ellos cuenten con las herramientas necesarias para detectar los casos de violencia sexista entre menores y lograr frenarlo.

Almudena Cueto, directora del Instituto Asturiano de la Mujer, impulsor de la iniciativa, reiteró ayer en Siero lo que ya adelantó a este periódico: «Queremos tener el mapa de ocio antes de que acabe el año», porque es consciente de que «han aumentado los casos entre jóvenes». 70 en menos de tres años.